sábado, 4 de junio de 2011

Todos tenemos un pasado

En efecto, incluso la primera generación de los X-Men. Y es que la historia de Erik Lehnsherr y Charles Xavier entra y se acomoda en la gran pantalla bajo la dirección de Matthew Vaughn (Stardust, KickAss).

Esperaba mucho menos de esta película—ahora no hay más que precuelas de sagas taquilleras y la mayoría dejan bastante que desear— y me ha sorprendido gratamente. El hilo argumental se sienta en el regazo de la Alemania Nazi, época donde se desencadena el sufrimiento del primer protagonista. La vida de Charles, sin embargo, es mucho más placentera, pues nace en el seno de una familia rica. La historia va alternando capítulos de la vida de ambos hasta que un acontecimiento los coloca bajo el mismo techo y se ven obligados a colaborar juntos. Como ya se suele decir, la unión hace la fuerza.

Pero el profesor Xavier y Magneto no son las únicas apariciones en pantalla. Las vidas de Mística, Hank, Caos, Banshee, Azazel y más, «mutantes a mucha honra», okupan gran parte de la trama. La película está llena de guiños a los viejos superhéroes (y no desvelaré la breve pero brillante actuación de cierto x-men que arrancó más de una sonrisa) pero exenta de spoilers para los que no han degustado la trilogía.

En resumen: una línea clara, quizás excesivamente larga pero necesaria para desenredar el nudo, con muchas frases épicas y giros de acción muy interesantes. 6,70 euros bien invertidos.

1 comentario:

  1. Estreno los comentarios :3
    Vale, veré esa peli como sea, aunque tenga que esperar a acabar los exámenes e ir sola a un cine de mala muerte. Si tú dices que está bien, promete

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