lunes, 30 de abril de 2012

Crónica del premio IX Certamen Universitario de Relato Corto Jóvenes Talentos

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? 
Tal y como prometí, y no con mucho retraso -todos conmigo: ¡aleluya!- vengo a contaros cómo me fue el pasado 25 de abril, jueves, en la entrega de premios del Certamen Universitario de Relato Corto Jóvenes Talentos Booket - Austral - Ámbito cultural. El nombre es larguísimo, así que a partir de ahora me tomaré la licencia de acortarlo.

Me levanté a eso de las cinco de la mañana. Los nervios no me dejaron dormir más que una hora, y eso que me había ido a la cama casi después de cenar. Tenía los ojos tan hinchados que parecían bolsas de la compra, pero aun así hice todo lo posible para ir presentable al evento. Cerca de las siete cogí el tren, y ya que me preguntáis, sí, fui dormida casi todo el viaje, aunque de vez en cuando me despertaba por los ronquidos de la señora que tenía al lado.

En Madrid llovía, y yo no tenía , así que mi pelo acabó hecho un desastre. En el andén me recogió la estupenda bloggera Prague, que tuvo el gran corazón de madrugar para acompañarme a la entrega de premios y de paso comer juntas y conocernos. El evento se celebró en la Residencia de Estudiantes de la calle Pinar. Cabe destacar que nos quedamos ojipláticas al ver lo grande, limpia y cara que era. Tras saludar a una de las organizadoras y asegurarnos de que estábamos en el lugar adecuado, fuimos a la cafetería a hacer tiempo. A eso de las once y media empezaron a llegar los demás finalistas y fuimos presentados por la organizadora; los jueces -Carmen Garijo, Ángela Vallvey, Juan José Ginés, José Ángel Mañas, Santos Palazzi, Ramón Pernas, Marta Rivera de la Cruz, Lorenzo Silva, Francisco Javier Pérez Ortiz y Lourdes Díaz- aparecieron unos minutos más tarde y por fin, ¡por fin! pudimos pasar al salón de actos.

Primero escuchamos las palabras de algunos de los jueces, que explicaron un poco cómo vivieron el certamen desde dentro: más de 1.600 relatos, 10 finalistas con un nivel muy igualado y un solo ganador. Así como otros años habían notado que el tema predominante había sido un mundo afectado por la miseria, la pobreza y problemática social, haciendo alusión a la crisis que se cernía sobre nuestro país, en este certamen hubo tanta diversidad que no pudieron concretarlo. Como nos dijo después Ramón Pernas -y como comprobaría más adelante al leer los relatos- la literatura de evasión es la llave para los escritores que estamos empezando. Ya no hay necesidad de hablar de lo mal que lo estamos pasando, que para eso ya tenemos los telediarios.
Tranquilos, no es mi mac
Tras los discursos llegó nuestro momento. Lourdes Díaz fue nombrando primero a los finalistas y por último al ganador de la IX edición, Carles Monsó, que había quedado finalista por tercera vez consecutiva y era su último año de participación. A través del portal Leo y escribo llegaréis a la noticia oficial por si queréis leerla :)

Después del shock tomamos un pequeño aperitivo. Era el momento de perder la vergüenza y aprovechar la gran oportunidad que era conocer escritores de nuestra misma tinta, jóvenes y con ganas de seguir adelante, además de autores consagrados y experimentados. Reconozco que al principio nos costó arrancar; era todo tan burocrático, tan serio, tan formal que apenas nadie que no fueran los jueces se movía de los sofás. Pero al final la cerveza y el vino consiguieron romper el hielo y tuvimos conversaciones muy interesantes. Marta Rivera de la Cruz y Ramón Pernas fueron muy amables y nos sacaron del sofá, y a partir de ahí conseguimos -gracias a la brillante idea de una de las finalistas- los correos de todos para mantener el contacto. 

Lo disfruté muchísimo. Me fui con la antología Tiempo de relatos, un diploma enorme y con muy buen sabor de boca, contenta porque a veces en diez minutos de conversación aprendes más que en días enteros, triste por no poder prolongar aquella reunión en una comida. Ni qué decir de la gestión de los billetes y la atención que nos prestó Planeta. Todo fue a pedir de boca, a excepción del catering porque -confieso- los platos eran rarísimos y no era plan de preguntar qué llevaba cada cosa. Al final Prague y yo comimos toda la tortilla de patata que pudimos, nos despedimos del equipo y nos marchamos. Espero repetir la experiencia, aunque no voy a ser yo quien lo decida. Lo dije en su momento: 2012 va a se mi año, y de momento no puedo quejarme. 

sábado, 28 de abril de 2012

10 maneras de saber si eres un autor potencial

peace&love © flickr 
Seguro que alguna vez has dicho "¡Yo podría hacerlo mejor!" al leer la novela de algún escritor, presumiendo, pero son pocos los que poseen la justa combinación de talento, disciplina y determinación para sobresalir en tal área. ¿Cómo puedes saber, entonces, si tienes el potencial para convertirte en un escritor? He aquí diez formas de comprobarlo:

1. Escribes. Esto puede parecer ligeramente obvio, pero es necesario deshacerse de las personas que quieren ser escritores pero no tienen nada escrito. Como autor potencial, tú has acumulado un portfolio con historias cortas, artículos, poemas, anécdotas, borradores de novelas y otros ejemplos. Tu colección de trabajos indica el compromiso que tienes con el oficio.

2. Lees. Lo siento, pero el Cosmopolitan no cuenta. Leer es tanto placer como investigación.  Piensa que estás analizando constantemente lo que lees, el estilo y otros elementos de una buena escritura; todavía puedes quedarte absorto entre las páginas de un libro.

3. Eres un experto comunicador. Ya seas un genio de las palabras, hables con una inexplicable claridad o simplemente tengas un don para escuchar, posees la habilidad de aprovechar el significado y las emociones y expresarlas a los demás de una manera única (sea cual sea, añadiría yo)

4. La gente quiere algo que tú tienes. Quizás puedas tejer una increíble y entretenida historia, o eres una fuente de conocimiento en una determinada área. Incluso podrías contar alguna experiencia trágica o milagrosa y haber vivido para contarlo. En cualquier caso, tu mente contiene material sobre el que otros quieren leer.

5. Puedes con el rechazo. No te gusta ser rechazado: eso te haría inhumano, no un escritor. Sin embargo, el rechazo es un mal necesario que te otorgará experiencia en tu camino hacia la publicación. Puedes separar un escrito rechazado de tu valor como persona.

6. En la rutina siempre hay algo nuevo.  Escribir va sobre ver las cosas desde otros ángulos. No es que haya nuevos temas, solo nuevas formas de abordarlos. Tu habilidad para ver cosas, personas o situaciones desde otro punto de vista catapulta tu pasado escritor (?).

7. Criticas constructivas. El escritor está destinado a oír cosas como "muy descriptivo", "demasiados agujeros" o "no lo pillo". Aunque muchas veces tachas estas palabras como injustas, te tomas las críticas constructivas como lo que son: una oportunidad para mejorar tu manuscrito.

8. Te auto-motivas. La publicación es la meta, pero también te motivas para terminar lo que estés escribiendo y sentir la satisfacción de haberlo terminado. Hay una historia dentro de ti que necesita ser contada, sea publicada o no.

9. Trabajas bien en grupo. Escribir no es un acto totalmente solitario, no si quieres ser publicado. Como autor potencial esperas trabajar con un editor; ves su experiencia como una bendición y eres lo suficientemente flexible como para poner en práctica sus sugerencias.

10. Tú marcas las metas. Sabes a dónde quieres ir, y planeas de forma activa cómo llegar hasta allí. Cuando pasa algo inesperado, recitficas/corriges tus metas para que se adapten a la situación y sigues con tu vida. Convertirse en un escritor profesional no es un hecho aislado sino una serie de pasos que has tomado para ayudarte a llegar a tu destino final.

Aquí, el original en inglés. Cualquier corrección será bienvenida. ¿Qué os ha parecido? ¿Añadiríais algún punto más, tenéis alguna manera de saber cuándo alguien tiene potencial? 

miércoles, 25 de abril de 2012

Eleazar viaja (versión dos punto cero)

Kuki oteando el horizonte
 Hola, soy Chenoa. Cuando tú vas, yo vengo de allí. Cuando yo voy, tú todavía estás aquí. Esta es mi forma tan poco original de deciros que me toca viajar otra vez, y es que últimamente no paro quieta.

Mañana tengo una cita en Madrid: soy finalista del Certamen universitario de relato corto Jóvenes Talentos Booket – Austral – Ámbito Cultural y voy a ir a la entrega de premios. Después me marcho a Castellón a pasar el puente, pero no puedo desconectar mucho. Llevo deberes de inglés -eterno inglés- y un par de trabajos de la uni, además del guion de Cielorraso, la novela que estoy escribiendo ahora. Además, quiero ir a la Feria del Libro de Valencia para saludar a ciertos bloggeros que firmarán allí, y visitar el Bibliocafé, que me encanta.

Más que nada es un cambio de aires puntual. Durante estos días seguiré actualizando el blog con algunas entradas de reserva muy interesantes sobre fallos que solemos tener los escritores y algunas curiosidades de esas que os encantan. 

Para no hacer de esta entrada un relleno horrible -esto no es Bleach-, os dejo la minibiografía que me han pedido en el Taller de Escritura Creativa para la antología Los Intachables en la que participo.
Nací mitad árbol y -un poco- samurái. Estoy a punto de licenciarme en periodismo y trabajo como correctora editorial. Se me da fatal madrugar, pero suelo escribir por las mañanas. La Ciudadela es mi única novela terminada y pronto echará a volar, quién sabe a dónde. ¡Ah! Si algún día quieres hablar conmigo, ten presente que de tu boca saldrán también colores intensos y formas imposibles.
Hay cosas que nunca podré poner, como "hihihi ♥" y esas cosas que me dan a veces, pero estoy bastante contenta. ¿A vosotros os gusta?

PD: El viernes colgaré la segunda parte del Tridente Literario. ¡Tocan personajes! ¿Preparados? :)

lunes, 23 de abril de 2012

Buenas noches, libro :)

R-a-b-i-s-c-a-n-d-o © tumblr

La habitación estaba vacía, a excepción de aquel libro.

lunes, 16 de abril de 2012

Donde viven los escritores

Iba a poner 'donde viven los monstruos' pero no quería tantas similitudes con la película, que ya de por sí es una ida de olla maja. No tanto como Paprika, detective de sueños, pero bueno. ¿Por qué este título? Pues porque merodeando por internet he encontrado una página web dedicada al diseño de interiores. Hay una galería que se llama Literary Style: 15 writers' bedrooms. Por si no entendéis inglés: 15 fotos diseñadas e inspiradas en algunos escritores. He aquí el dormitorio de Truman Capote, por ejemplo.
http://www.apartmenttherapy.co
Aquí podéis ver las demás. La verdad es que siempre siento mucha curiosidad por las habitaciones ajenas. Porque cuando me presentan a una persona y voy conociéndola más en profundidad llego a la pregunta de "¿y cómo será su habitación? ¿estará ordenada, habrá libros, peluches?", y empiezo a imaginarla. De aquí viene mi manía a sacar fotos a las casas de los demás.

Hay un estilo para cada habitación, y normalmente pega con la persona que duerme en ella. De la web que os he puesto antes, la mía se acerca a la de Alexander Masters, bastante desordenada, con muchos papeles y libros por todos los lados. Pero como supongo que con imaginarla no basta, le he sacado una foto para que la veáis.

Espero que no se vea el mar de polvo. Me da pereza limpiarla, pero os juro que lo haré... cuando tenga visitas. Y digo yo, ¿alguno se anima a enseñar su habitación? Aunque sea el escritorio o el lugar donde trabaja. ¡Será divertido, venga! :)

miércoles, 11 de abril de 2012

¡He vuelto! L de Londres

Los ingleses tienen las manos frías. El cielo encapotado nos acompañó desde que bajamos del avión hasta el despegue cuatro días después, que fue cuando llegó el diluvio universal. De todas las cosas que podría decir sobre el viaje o sobre la ciudad, me quedo con la perspectiva de un Londres casi con ecosistema propio. Yendo por la calle -que vaya aceras y carreteras del demonio- la gente miraba al frente y se escudan en sorry cuando te han metido tal hostia con el hombro que te balanceas durante un rato. Así que enseguida rompimos el mito de que son muy educados. Quizás otros puedan llamar educación a sus palabras distantes cuando te diriges a ellos, pero no precisamente por su gentileza. 

A fin de cuentas, Londres es muy especial. No solo por la variedad de tiendas y esa estética propia que poseen los ingleses -es un eufemismo para decir que o visten muy bien o van hechos unos adefesios- sino porque cualquier persona que viaje hasta allí debe abandonar todo lo que sabe y empaparse de nuevas tradiciones. Los establecimientos cierran pronto, el low cost es una leyenda urbana, no comen ni venden pipas... Las carreteras tienen señalado hacia qué lado tienen que mirar los peatones porque si no no hay Dios que se aclare y más de una vez hemos estado a punto de morir atropelladas. Está bien, estoy exagerando, pero si vais o volvéis a Londres alguna vez acordaos de mí. 
 La oferta turística es genial, y eso que en cuatro días no da tiempo más que a ver toda la zona oeste, que es el centro de Londres. Hay muchos monumentos que ver y muchos parques que recorrer, y son preciosos, por cierto, pero creo que hay que saber aprovechar la multiculturalidad de esta ciudad y dejar los main places de lado. A mí me gusta la idea de estar tomando un frapuccino alrededor de una mesa redonda en el Starbucks más cercano, es decir, joder, estoy en Londres, no en la cafetería de al lado de casa. A veces me imagino el corazón de la ciudad como un stop motion en el que las personas, los coches y el cielo se mueven mientras tú permaneces inmóvil. Esta fue una de las sensaciones que no pude disfrutar, pero ya he prometido volver para sentir Londres a mi manera. 

Nosotras nos establecimos en Docklands, en East India, a casi una hora del centro por culpa del tráfico. Deciros que los autobuses de dos pisos son geniales, pero si no subís con especial rapidez las escaleras para ir arriba del todo, vuestra nariz podría verse afectada en un volantazo. De nada, y no os preocupéis: alguien tenía que sacrificarse por el resto. También me inventé algunas palabras hablando inglés -los nervios del directo- pero voy a enterrarlo en el baúl de los recuerdos. No, lo más reseñable fue cuando intentamos hablar con acento inglés mientras pedíamos una pizza y al pedir las bebidas nos salió acento americano. Imaginaos: es como si alguien os habla en español y de repente termina con "y me ponés una botesha de agua". La dependienta no dijo nada porque... bueno, es inglesa.

Lo único de lo que debo advertiros es que es tremendamente caro. Un billete del urbano cuesta casi cuatro euros, y aunque las distancias son bastante más amplias que en Vitoria, por ejemplo, no justifica sus precios abusivos. Nosotras cometimos el error de pensar que todo estaba cerca y no, for God's sake, nada estaba cerca. Ocurre tanto igual con la ropa y la alimentación -la comida basura no vale-... aunque, bien pensado, estos precios se corresponden al modo de vida londinense; supongo que no por nada es una de las ciudades más caras del mundo. 
 Clicad para ampliar las imágenes. :) En mi facebook encontraréis más, y en mi flickr también. Bueno,  ¿habéis estado en Londres? ¿Qué os pareció, coincidís conmigo?

miércoles, 4 de abril de 2012

¡Eleazar se va de viaje!

¡Hale, ya lo he dicho!
Ch-amomile © we heart it
Desde mañana hasta el lunes, el blog estará durmiendo. Voy a habilitar la moderación de comentarios hasta que vuelva, just in case. A estas alturas ya sabréis a dónde voy porque se lo he dicho hasta a la panadera que no me conoce de nada. Auguro insomnio pre-viaje y posterior hiperactividad, pero sarna con gusto no pica :3

¡No hagáis muchas travesuras sin mí! A la vuelta os leo.
¡Prometo traer fotos!
Bon voyage

lunes, 2 de abril de 2012

Leer es universal

ILoveReadingAndWriting © tumblr
Durante todos estos años me he dado cuenta de que no hay un libro para cada lector, sino miles. Y os voy a explicar por qué.

Mi biblioteca es una especie de ecosistema donde coexisten razas de todo tipo -aunque, ejem, los libros de terror siempre tienden a asustar a los más pequeños, ¡y luego no veáis qué drama para encontrarlos!-. Los mayores cuidan de los pequeños, pero dan mucha más guerra los gorditos-¿qué pasa? Me gustan grandes-; los clásicos se mezclan con los hipsters que siempre van a su bola, okupando estantes que no les pertenecen. 

Los más pesados son los libros pendientes. Cada vez que me acerco a la estantería empiezan a saltar, a ver si por casualidad aterrizan en mis manos. Son muy listos, ¿sabéis? Porque saben que suelo caer en la tentación. Soy humana, ellos no. Todo ventajas.

Creo que les encanta hacerme rabiar. Por ejemplo, intento separar en diferentes estantes los libros que más me han gustado y los que no, pero alguno, muy pillín…, escala al estante de los buenos para rogarme una relectura.  Luego están los listos de turno, los que en la tienda te hacen creer que son hijos únicos, ¡y oh! ¡Sorpresa! Te han timado vilmente. ¿Pero qué demonios puedes hacer si no es completar la historia?

Leer es universal. Blancos y negros, sanos y enfermos. Unos más bonitos, otros más feos, pero lo que importa es el interior. En mi biblioteca, como en el mundo, debe haber de todo.

Lo que cuenta es que siempre están.

domingo, 1 de abril de 2012

Mi tridente literario (I): libros

ILoveReadingAndWriting © tumblr
 ¡Aquí estoy con mi Tridente literario! Si quieres participar, échale un ojo a las instrucciones :3 Ha sido complicado. En algunas preguntas no sabía qué poner a la primera, y en otras había demasiadas posibilidades. Como dije, la siguente lista, que corresponde a los personajes, la subiré el día 25 de abril. ¡Dentro reto! 

(¡sigue leyendo!) 
Cuando pongo "sigue leyendo" es porque he insertado un salto de línea para la página principal. 
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