jueves, 27 de septiembre de 2012

Suspiro

Sa-cool © Deviantart
La señora Agnes estaba recostada en el diván de su psiquiatra, al que acudía por recomendación de una buena amiga y vecina. El doctor le había dicho que cerrara los ojos y que se relajara, que era muy importante que no estuviera nerviosa para que la terapia funcionara. La señora Agnes tenía que recordar qué pasó la noche en la que el gato negro se coló en su casa. Debía contarle todos los detalles, ser sincera con todos los recuerdos que tuviera guardados en su mente. ¿Pero es que acaso el doctor iba a darse cuenta si mentía?
—Sí lo hará, Agnes. No lo dudes. Los doctores de la mente tienen la consulta a prueba de mentiras.
Agnes miró lentamente en derredor. En la esquina más próxima a la puerta halló una flor amarilla cruzada de brazos sobre su maceta negra. Le miraba así, con una ceja enarcada y cara de malas pulgas. Los pétalos parecían erizados en espiral. Poseía un semblante nada común en una flor de sus características; si bien esperaba verla risueña, su expresión sombría le abofeteó.
—Diplotaxis tenuifolia —musitó Agnes sin moverse.
—Ese es mi nombre de pila, sí.
—Se te ve enfadada. ¿Poco sol esta mañana?
Agnes siempre tan aguda.
—El gato, Agnes, el gato —le recordó la flor—. No hablemos de mí. ¿Qué piensas decirle?
—¡La verdad, claro! —Mentira, decían los ojos de la pequeña rúcula—. Piensas que no, pero lo haré. Le contaré la verdad. Le contaré que ese gato tan huidizo entró en mi casa a robar comida y no tuve más remedio que abrir puertas y ventanas y más puertas y más ventanas para echarlo, ¡y encima no se fue! ¿Qué debería haber hecho yo, oh, qué? ¡Una señorona como yo! Así que me armé con la sartén y… le hice unas salchichas. El muy gato tonto picó. Apareció, atraído por el olor de una buena comida. ¿Pero no se supone que comen pescado? Este era un carnívoro de los buenos, te lo digo yo. Total, querida —añadió con un cabeceo hacia la planta, que seguía así—, que en cuanto lo hube cazado, cerré todo y lo acaricié hasta que me quedé dormida. ¿Qué pasó después? Al amanecer, el gato ya no estaba. Ese maldito bicho se desvaneció con el primer rayo de sol. ¡Le vi desaparecer! Le alcanzó la aurora y ¡pam!, se rompió, se volvió humo. Y no hubo más gato.

China, que así se llamaba la joven flor, exhaló un profundo suspiro.
Este pequeño minirrelato pertenece al ejercicio de Escritura Intuitiva de LoreGb. Ella escribe el inicio y luego los demás podemos seguir el relato a nuestro antojo. Os invito a dejar vuestra huellita literaria por allí. :)

domingo, 23 de septiembre de 2012

La fantasía no ha muerto

Emily Harriet © Flickr
La gran mayoría de las publicaciones de fantástico se basaba, y se basa, en la venta de traducciones, aprovechando la publicidad que trae ya consigo el libro. Eso provoca un doble efecto: por un lado, te acostumbras a que los protagonistas se llamen John, Mary o Peter, lo que influye en tu labor posterior. Durante muchos años, hasta que conseguí romper con ese terrible lastre, mis personajes también se llamaban así. Juan, Pedro o María no me parecían “serios” en un entorno fantástico.

Y el segundo efecto: la localización. Las historias que te gustan y te hacen vibrar tienen lugar en Nueva York, Londres, o cualquier otro punto del mundo anglosajón, el principal mercado que nos estaba comiendo y sigue en ello. Cuando, educada en esas ideas, te pones a escribir, suena absurdo situar una historia en Valladolid o Pamplona. Casi ridículo. ¿Y por qué? Porque nos han enseñado a admirar lo de fuera, a través de las publicaciones de los de fuera.

Son consecuencias que suelo seguir viendo sobre todo en autores jóvenes [...]. Ojalá las superen pronto y lleguen a mi misma conclusión: todo entorno es válido para una buena historia; todo lugar es desconocido hasta que “su gente” escribe historias ambientadas en él. Hace poco leí que una chica comentaba que lo había situado en Nueva York “porque es que es muy conocido”. Claro, cómo no. Si los que son de esa ciudad, y también los que no, localizan allí sus tramas, normal que sea conocida. [...] Hay que tener muy presente que has nacido con lo que has nacido. Nadie de fuera va a respetar lo tuyo, si no empiezas por respetarlo tú.
Estas palabras salieron hace un año de la boca de Yolanda Díaz de Tuesta, vecina vasca y compañera escritora que me prestó un poco de su tiempo para una entrevista de clase. Hoy saco a relucir un resumen de la primera pregunta para corroborar, una vez más, que se puede escribir en España sobre algo que no sea la Guerra Civil. ¡Arriba la fantasía, concho! Hoy más que nunca, la necesitamos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

La culpa es de los lectores

Aquarelkada © DeviantArt
Hoy me apetece pegar un portazo. De esos que revientan las bisagras, de esos que te dejan en el sitio. A raíz de una muy sabia opinión que he leído sobre la autopublicación en Amazon, he estado buscando en otros blogs y en mi propio facebook todo tipo de reacciones en escritores, poetas, novelistas y como quieran llamarse. Que esa es otra: se busca tanto la especialización que las etiquetas acaban siendo ridículas. Pero vayamos punto por punto.

Amazon es una jungla, dice Miguel Ángel Moreno. El lector debe estar preparado ante el infarto que pueda provocarle el Top 100 y las recomendaciones de sus amigotes. Amigotes, sí, porque no se les puede llamar de otra manera: escritores que entran a bocajarro en tu red social y te hacen tanto spam que se te caen las bragas. Y por si esto fuera poco, tengo que soportar comentarios ridículos acerca de la naturaleza del lector estándar. Que si "la buena literatura no se vende porque el lector está anestesiado por las editoriales y la distribución en las librerías", o "la literatura ha muerto: ahora solo quedan escritoruchos del tres al cuarto que empañan una época de esplendor". Dos frases que podrían servir de excusa para pasar una tarde agradable, pero no para justificar y ocultar el ego de un escritor frustrado. 

Porque muchos están así, frustrados, porque sus obras no alcanzan esas ventas explosivas. ¿Pero cómo van a hacerlo? Realmente, ¿qué esperan? Cualquier profesional debe aprender de sus errores y avanzar, joder, no patalear en el fango del victimismo y gritar: ¡la culpa la tienen los lectores, que no saben apreciar mi talento! ¡Cegatos! Y es curioso que muchos de estos escritores sigan otra clase de actitudes como lapidar a un compañero si ha cometido una falta de ortografía o tratar de superespecializarse para destacar. ¿Diagnóstico, doctor? Prepotencia crónica.

Los pucheros no atraen lectores. Es más, yo me alejaría corriendo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

11 tatuajes literarios

¿Reconocéis este tatuaje?
 Los tatuajes son muy personales. Yo les tengo algo de recelo por el dolor que sienta al hacérmelos -soy, como creo que ya he dicho en muchas ocasiones, una cagada- y porque son para toda la vida. O sea que hay que elegirlos con sumo cuidado. ¿Cómo sé que lo que me gusta y me tatúe ahora va a seguir siendo importante dentro de treinta años? ¿No es una apuesta un tanto arriesgada? 

Pues... sí. Pero valientes hay en todos los sitios, y más si son libreros y aman la literatura por encima de cualquier cosa. Porque quizás sí es más fácil tatuarte la pipa de Sherlock Holmes si sus aventuras te marcaron de pequeño, o el reloj de Alicia en el País de las Maravillas, o cualquier otro símbolo, porque los libros dejan recuerdos y sensaciones difíciles de borrar. Y más si tienen ese regustillo a infancia.

Echad un vistazo al link que os he dejado en el párrafo anterior. Los 11 tatuajes vienen con pies de fotos muy interesantes sobre la importancia de un buen librero. ¿Qué os parecen? ¿Tenéis un tatuaje? ¿Os haríais un tatuaje de vuestros héroes literarios? Yo... me lo tengo que pensar.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Liebster awards (premio y nominados)



Estos días de mudanza han sido un lío, entre hacer cosas de adulto y estar sin internet no he podido atender asuntos virtuales que me corren bastante prisa. Mientras lo soluciono, hoy os traigo una entrada fuera de lo normal. Muchos son los que me habéis premiado el blog y jolines, me siento mal porque no me gusta ir hacer entradas con cadenas de blogs -lo confieso-, pero he querido coger una y cumplir todas mis obligaciones con ella. Doy las gracias desde aquí a Martina, del El Blog sin nombre, y a Jorge, de Juvenil, fantástica o la que se tercie.
Liebster Awards se compone de decir 11 cosas sobre ti, contestar a las 11 preguntas del que te ha nominado, seguir a quien te ha nominado, nominar y visitar a 3 de tus nominados.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Ensueño


En el patio de mi casa las flores duermen, y sus ronquidos son siseos traídos por el viento. Cuando el tiempo lo permite, pues Vitoria es una ciudad caprichosa, me siento a su lado y les leo lo que tenga entre manos: un libro, el periódico, las ofertas del supermercado. Ellas se arremolinan a mi alrededor y se dejan llevar por mi voz; yo, sin embargo, me dejo llevar por su respiración. Es melódica, placentera, y diría, si pudiera, que de colores pálidos.

Si no tengo nada para leer, les cuento una historia. Al fin y al cabo, un escritor siempre lleva sus letras encima.