martes, 29 de enero de 2013

Sabes que eres escritor cuando...

...Estás leyendo un libro y no puedes dejar de pensar en tus propios personajes y en cómo reaccionarían en la misma situación.
...Te imaginas que tus personajes son reales y si estuvieran aquí, te matarían por todas las cosas malas que les has hecho pasar.

...tienes problemas para hacer un trabajo de clase, pero puedes escribir una pequeña historia con la biografía de tu personaje.

Podéis encontrar más en este tumblr.  Sigue un poco la línea de Confesiones de un lector. Y... ¿qué? ¡Me diréis que no coincidimos en ninguna! A mí me pasa sobre todo la última. Para los reportajes y las crónicas de la universidad lo paso fatal, pero si entramos en materia de personajes y situaciones... La cosa cambia. Me siento ligera -fina y segura también-. ¿Cuál es vuestro radar para detectar escritores?

viernes, 25 de enero de 2013

Hola, me llamo Mary Sue

...Y soy una facilona.

Ha llegado el día. Ayer por la noche estuve leyendo En el país de la nube blanca -que por cierto, ya casi he terminado-, y así como quien no quiere la cosa me puse a pensar en las protagonistas. Dos mujeres muy diferentes en un país desconocido, una cultura extraña y dos maridos que las esperan al otro lado del mar. Por no saber, apenas saben antes sus títulos que sus nombres. Y estas dos señoritas, mujeres de los pies a la cabeza, no tienen ni rastro de Mary Sue en sus venas. Sus pensamientos son razonables, y sus acciones, coherentes. La historia no cambia a su voluntad, sino que se adaptan a lo que les va sucediendo. Cuando me fui a dormir, llegué a la conclusión de que no todos los días te encuentras con esto; de hecho, lo normal es ver Mary Sues hasta debajo de las piedras. Dice Wikipedia:
Mary Sue o Gary Stu es un personaje ficticio en exceso idealizado y abiertamente identificable como el alter-ego del autor o del lector. Su principal característica es la de acaparar toda la atención de la historia y cambiar elementos importantes del argumento en su beneficio sin explicación alguna. Usualmente es un personaje sin defectos notables, cuyos aspectos positivos abruman todo su rol en la historia y lo vuelven unidimensional.
Vale, puede que esté exagerando y no haya tantos personajes abusivamente imbéciles sueltos por la literatura. Pero los hay, y a veces son para llorar. Siendo sincera, cuando empecé a escribir también lo hacía basándome en mis propios anhelos, en mis sueños y en mi "chico ideal", y se veía que con trece años aún me quedaba mucho por leer y mucho carácter que formar. También tuve mi temporada dedicada al fandom y sí, escribí muchos fanfics de nuevo basados en mi alter-ego. Pero entonces crecí y todo esto careció de sentido. Mis propios personajes no me gustaban, claro, ni tampoco el mundo que había ambientado para ellos, ni las reglas ni ese amor con tan poco parecido al real.

Pincha para saber si tu personaje es una Mary Sue
Cada uno escribe lo que es, pero dentro de unos límites. Yo puedo hacerlo sin pretensiones editoriales y abandonarme a mis propios fallos -al fin y al cabo no necesitas ser perfecto para disfrutar de ello-; lo que no puedo entender es que haya tantos libros publicados con personajes que, o bien ofrecen una personalidad estereotipada y lejana de la realidad, o crean un canon que se reproduce en la siguiente generación.

Seguro que a estas alturas todos tenemos en mente varios ejemplos de Mary Sues, Gary Stues, probablemente mi abuela y sus amigas tienen más personalidad que todos juntos. Y si no, ahí va uno: Anastasia de Cincuenta Sombras de Grey. Me pregunto cuántos mechones de pelo le caben detrás de la oreja. Y cuántos tortazos le habría dado por ser tan inútil. Es que... ¡un momento! ¿Su autora pretende que yo empatice con una chica que se anula a sí misma para gustar a otro hombre? ¿Una chica que sufre una transformación brutal en menos de treinta páginas? Y a su vez, su mundo gira en torno a un hombre deleznable que oculta un terrible secreto.

La peor justificación del universo
Un oscuro pasado. Probablemente un padre que no le quiso o una madre que rehizo su vida con otro hombre y eso nuestro protagonista masculino no lo puede permitir. Ese instinto posesivo y estúpido le obliga a dar un trato vejatorio a las personas que le quieren. Aun y todo, ella se enamora porque sabe ver lo que hay detrás de ese témpano de hielo y quiere cambiarle, quiere que sea quien realmente es: un hombre bueno al que amar y respetar. Sí, hace rato que dejé de hablar de Ana y Christian Grey. Estoy segura de que se os han ocurrido mil ejemplos más e igual de divertidos.

Lo que más me preocupa de este tipo de historias no es quien las escriba -mujeres que se quedaron en la edad de piedra, debe ser, porque yo no podría amar a nadie que me tratara como la mierda-, sino quien las lea. Los estereotipos están muchísimo más pronunciados en la literatura juvenil que en la adulta. Ella, torpe pero sexy, valiente pero asustadiza, solo una chica normal pero mide 1,70 y tiene la tez pálida con un cabello azabache que desciende por su espalda en unos grandes y preciosos bucles, y él tan misterioso pero sexy, imbécil pero sexy, un joven con esa mirada altiva que tanto odia ella, es arrogante, estúpido, pero la camisa ajustada deja entrever unos músculos bien definidos que podrían dejar a cualquier chica sin aliento. Excepto libros que podría contar con la palma de mi mano, esta es la realidad de la literatura juvenil, y de la adulta quizá, aunque no he leído tanta. Y me da miedo que los adolescentes busquen este tipo de modelos en sus relaciones, que les parezca bonito sufrir por alguien.

Las editoriales tienen una labor de formación para con los jóvenes. Deberían pensar menos en su negocio y más en aportar los valores adecuados. Y los escritores debéis ser objetivos con vosotros mismos: si vuestra novela no vale, guardadla en el cajón.

domingo, 20 de enero de 2013

Ilustraciones para hacer hambre

¿Por qué las mejores ideas surgen de exámenes? ¿Será porque estamos todo el rato pensando en cómo escapar de la peor asignatura del cuatrimestre? No suelo hacer este tipo de entradas, pero paseando por tumblr he encontrado algunas ilustraciones de Martynas Pavilonis y Budi Satria Kwan y...  ¡han sido un subidón de azúcar para mi imaginación!


¿Qué os parecen? Personalmente, me encanta el estilo de las primeras. Es muy original. En realidad me gustaría saber dibujar de cualquier manera -pero bien-, aunque supongo que no todas las artes están hechas para un mismo artista.

miércoles, 16 de enero de 2013

De parte de Pixar (y II)

Aquí vuelvo con la segunda y última parte de los consejos de Pixar. Si no habéis leído los anteriores, ¡pinchad aquí!
11. Plasmarlo en papel es el primer paso para arreglarlo. Si esa idea permanece solo en tu cabeza, nunca la compartirás con nadie.
12. Elimina la primera idea que te venga a la cabeza. También la segunda, tercera, cuarta, quinta… ¡Fuera obviedades! Sorpréndete a ti mismo.
13. Dale opiniones a tus personajes. El pasivo puede parecerte interesante e incluso cómodo mientras escribes, pero es veneno para el lector.
14. ¿Por qué debes contar justamente ESTA historia? ¿Qué es lo que la alimenta? En la respuesta encontrarás su corazón.
15. Si tú fueras tu personaje, en esta situación, ¿qué harías? La honestidad nos hace creer en cosas increíbles.
16. ¿Qué es lo que está en juego? Danos una razón para apostar* por el personaje. ¿Qué pasa si fracasa?
17. Ningún trabajo cae en saco roto*. Si no funciona, déjalo estar y sigue adelante —volverá a ser útil más tarde.
18. Tienes que conocerte a ti mismo: la diferencia entre hacerlo lo mejor posible y preocuparte por tonterías. La historia es un borrador, no el manuscrito final.
19. Las coincidencias que meten en problemas a los personajes molan; utilizarlas para que salgan de ellos es trampa.
20. Ejercicio: coge las bases de una película que no te guste. ¿Cómo las recolocarías para que te gustara?
21. No puedes simplemente escribir ‘guay’ (de cualquier manera); tienes que meterte en la piel de tus personajes para hallar la voz adecuada. ¿Qué haría que TÚ reaccionaras así?
22. ¿Cuál es la esencia de tu historia? Si la sabes, puedes empezar por ahí.
Vía Storyshots
*Cualquier ayuda para mejorar la traducción será bien recibida.

domingo, 13 de enero de 2013

Leer en una burbuja

Amanda Patterson © pinterest
Sí. Leer es como jugar al escondite y taparte solo con una paginita, como volverse invisible a los ojos del mundo... ¡Un momento! ¿O era al revés? ¡Y qué fastidio cuando alguien toca la burbuja, aunque sea suavemente, y ésta se rompe! "¿Pero qué quieres, que estoy leyendo?", o "espero que tengas una buena razón para molestarme. ¿No ves que estoy leyendo?". Esas son mis frases, y En el país de la nube blanca, mi nuevo escondite. ¿Qué leéis vosotros ahora?

jueves, 10 de enero de 2013

25 pasadizos secretos

¡Buenos días!

De vuelta a las curiosidades, aquí os traigo fotos de 25 pasadizos secretos, puertas ocultas que llevan a... ¿librerías prohibidas? ¿cuartos oscuros? ¿secretos inconfesables? ¿o un sencillo lugar de retiro? No lo sé, pero estaría encantada con uno. Un refugio para los días de tormenta y visitas inorportunas. Vaya que sí.

sábado, 5 de enero de 2013

Fallo del sorteo 'Un bonito sorteo' y una pequeña reflexión

dumsvolturi © tumblr
 ¡Hola! ¿Cómo van esas navidades? Las mías han ido muchísimo mejor de lo que esperaba. No he parado, en realidad. Ahora me temo que toca estudiar mucho para los exámenes, y bueno, así están las cosas.

Con respecto al sorteo, la participación ha sido escasa -y un pelín deprimente-. Solo dos personas me mandaron un email para recibir la antología, así que ya tengo a las ganadoras de los dos ejemplares. Dentro de lo cabe ha sido un alivio, la verdad, porque si llegan a ser tres, una se quedaría sin antología y me sabría bastante mal que hubiera participado para nada. Así que... ¡felicidades, Hibou y Rawr! En cuanto me deis vuestras respectivas direcciones de casa, Tiempo de relatos va para vosotras. ¡Y muchas gracias por participar! :)

Supongo que habrá gente que piense: "menudo fail de sorteo". Y... es verdad. Pero no me importa; es el primero, quería probar cosas nuevas, ver por dónde me muevo mejor. Me tomo 'Un bonito sorteo' como lo que es, un sorteo. Y además me ha venido fenomenal para ver qué es lo que mueve este blog y qué es lo que quieren sus lectores de él. Ya no estoy apenada, sino contenta, porque tengo muchos temas en mente de los que hablar.

Y sin más, con este pequeño aviso, ¡toca reabrir el blog! ¡Hola, 2013! Este año quiero que todos los posts sean igual de explosivos e interesantes que los más visitados. Volveré a zambullirme en la red para buscar curiosidades, decálogos -que tanto os van, yo lo sé-, librerías curiosas y quizás algunas reseñas de los libros que voy leyendo y me van gustando un montón. Y digo quizás porque mi habilidad para las reseñas es nula. Nuevo año, nuevos proyectos. Es lo que me gusta de empezar. La ilusión siempre vuelve. ¿Será que nunca se fue, en realidad?