jueves, 27 de febrero de 2014

Los concursos literarios: armas de doble filo

books-cupcakes © tumblr
Soy consciente de que muchas personas no estarán de acuerdo con este post. 

Ayer se falló el certamen de novela Plataforma Neo y la Caixa a favor de Andrea Tomé. Las felicitaciones se mezclaron con acusaciones de fraude que corrieron como la pólvora. Hay rumores de todo tipo: que la ganadora lo había pactado tal y como sucedió en la anterior edición del certamen, que la editorial le había recomendado presentar su obra al concurso sin garantías de salir victoriosa -sí, casi como si se tratara de una gesta épica-. Corre mucha información que no está contrastada y que de ser verdad podría poner en peligro la credibilidad no solo de esta editorial, sino del sector entero. Pero mi intención aquí no es teorizar sobre los que ocurre de puertas para adentro en las oficinas de los demás, sino romper un par de lanzas a favor de los participantes.

La cólera de las redes sociales fue primero para la editorial, presuntamente culpable en esencia de esta práctica. Después la ganadora fue acusada de haber cedido a la publicación de su novela en tales condiciones. No tengo nada que añadir hacia la editorial que no se haya dicho ya: si es verdad, qué feo y qué rastrero, y no merece un segundo más de mi atención. Sin embargo,  la situación es muy diferente para la escritora. Primero porque el pacto no implica que la novela tenga una calidad insufrible, cosa que hemos visto a menudo en concursos limpios con tal de no declararlos desiertos; segundo porque esta cólera carece de empatía. Me gustaría ver a más de uno rechazando la oportunidad de firmar un contrato de publicación por el bien de un colectivo formado por personas que solo miran su ombligo. La literatura, sobre todo en su edad más temprana, no conoce aliados. "Yo he publicado y tú no. Ergo yo soy profesional y tú no". Ese concepto es elitista, es egoísta, pero también real. En otras palabras: la honestidad es necesaria para todos.

Me gusta pensar que todos tenemos principios y una voluntad inquebrantable. Bien. Pero la realidad es que también somos unos mercenarios de la vida. No dudo que muchos se negarían a firmar si no les parece correcto, es más: tratamos el tema en una tertulia en Valencia y algunos lo apoyaban, pero estuvimos de acuerdo en no devorar a quienes sí lo aceptaban. Yo misma estoy escribiendo un post sobre una polémica que tardará en extinguirse, pero trabajo el blog día a día. Una cosa no quita la otra. Los tejemanejes existen, pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión. Como suele decir mi abuelo, antes de arreglar el mundo da tres vueltas por tu propia casa.

lunes, 24 de febrero de 2014

Reto ¡Yo escribo!: 8ª pregunta

Pues hasta aquí el reto.

Lo planteé con ciertas dudas porque temía que no tuviera mucha acogida. La blogosfera está llena de escritores, y sin embargo cada día nacen retos y más retos dedicados a lo que hemos leído. Todos somos lectores, así que es fácil participar en ellos, pero personalmente echo en falta una aventura para los plumillasmojadas, es decir, los escritores. Al principio pensé en hacerlo en una única entrega y preguntaros por vuestra primera historia, pero la miga se quedaba en el tintero, porque además de leer las novelas o relatos de los demás me gusta conocer lo que hay detrás. El universo del autor enriquece el contenido. Entonces...
¿Qué autoras y autores recomendarías?
En esta última pregunta os toca ceder el testigo. Y me gustaría exponerla como una reflexión de cierre por eso de que al fin y al cabo estamos hechos de libros ajenos, de experiencias ajenas, que se mezclan con las propias. Los escritores aprenden escribiendo pero también bebiendo de las palabras de otros, y hoy, esta noche, quiero que me habléis de esos otros. Escritores aficionados, profesionales, vuestros padres, tío, abuelo, prima... que escriben sus cosas también y son dignos de admiración. También podéis recomendar amateurs de la blogosfera, y en este caso es obligatorio añadir un link a su web personal o sitio donde podamos leer algo. Lo que queráis contar sobre ellos es libre, como siempre. Desde por qué os gustan a qué les diríais de tenerlos delante. 

A escribir. Muchísimas gracias por participar. A los que acabáis de llegar, ¡bienvenidos! Os podéis apuntar al reto dejando un comentario en esta entrada. No hay fecha límite así que siempre estáis a tiempo de participar.

lunes, 17 de febrero de 2014

Reto ¡Yo escribo!: 7ª pregunta


¡Buenas noches! Estamos a las puertas del final y cada día se apuntan una o dos personas al reto, que consiste en que vosotros, como escritores, habléis un montón de vosotros mismos, de lo que os gusta, de lo que hacéis e incluso que hagáis una pequeña muestra de lo que escribís. Si bien las preguntas se habían centrado primero en explicar vuestro entorno, vuestros personajes y vuestras historias, ahora toca una pregunta seria. Pero tranquilos: no voy a preguntaros de dónde sacáis la inspiración o qué opináis de los e-books. ¿No estáis un poco cansados de ver siempre las mismas preguntas en las entrevistas? Con más o menos éxito, lo que estoy intentando en el reto es innovar. La pregunta de hoy podría contestarse tomando un chocolate alrededor de una mesa, pero tendremos que imaginar esa mesa y ese chocolate y reflexionar a viva voz sobre ella.
¿Creéis en la ética de las editoriales para con los autores?
No hace falta señalar la cantidad de testimonios que ponen en entredicho los compromisos de una editorial. Todos hemos oído hablar de la editorial Atlantis -y sucedáneas- con sus contratos basura y condiciones pésimas, como intentar que en una presentación un autor novel venda 100 ejemplares, y en caso de no conseguirlo, obligarle a sufragar los gastos desde su bolsillo. O, por poner otro ejemplo, rescindir el contrato con ellos y que sigan comercializando ilegalmente tu novela. Luego también llegan a nuestros oídos casos de fraude en concursos literarios tanto para jóvenes como para pesos pesados. Y si, con suerte, ninguno de los casos anteriores nos roza, puede que sí lo haga el amiguismo de muchas de las nuevas editoriales. A las pruebas me remito: la confianza está quebrada. En los enlaces tenéis los testimonios completos.

Suerte que no todas son así. Por eso, con esta pregunta os animo a hablar de vuestros miedos, de vuestras aspiraciones, de cómo sería vuestra editorial ideal, qué es lo que NO debería hacer una editorial con vuestro manuscrito y de lo bien o mal que os han tratado en tales editoriales. Quizás nos lean y sople el viento a favor.

domingo, 16 de febrero de 2014

Sinestesia

Daniel Fortiz © tumblr
La lengua puntiaguda arañó el techo.
Ya no podía soportarlo; el monstruo goteaba pintura desde una esquina. Se había adueñado de su descanso y ahora relamía restos de paciencia. Para vencer, ella tenía que igualarlo en fuerza. Su mente contenía un arma tan poderosa como frágil. Así, se imaginó que la habitación quedaba en silencio y que las formas desaparecían y que los engranajes dejaban de rodar y que los colores se apagaban al contacto de la nada con la nada. Hubo un momento en que la coraza cayó y Ruido se abalanzó sobre ella, pero la rehízo hasta que cayó muerto.
Volvería, eso seguro.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Sobre los cuentos de hadas

idlesuperstar © tumblr
Antes de nada, recomiendo leer el post con esta canción


Inmersa en las lecturas del máster, hace unos días terminé con el ensayo de Tolkien Sobre los cuentos de hadas  -On fairy stories en inglés-, recopilado en el libro Los Monstruos y los Críticos y publicado por Minotauro allá por 1983. En él se recoge un buen análisis sobre los cuentos de hadas, su origen, su ambición, su relación con el mito y la religión y su influencia primaria en la humanidad. Así como escribiendo se me hace tosco y denso, en el ensayo Tolkien ha resultado ser un hombre muy didáctico. No es una obviedad, puesto que ser filólogo no le da a uno el don de la expresión.

Como no podía ser de otra manera -y soy muy dada a hacer anotaciones en los libros-, he recogido algunas perlas para invitaros a una reflexión y, de paso, romper con la monotonía que llevaba el blog con el reto literario.
La asociación de niños y cuentos de hadas es un accidente de nuestra historia doméstica. En nuestro mundo ilustrado, han sido relegados al cuarto de los niños, de la misma forma que un mueble destartalado pasa de moda […] No es la preferencia de los niños lo que decide una cosa así.
Podéis llamarme ignorante a la cara que yo con gusto lo aceptaré, pero nunca se me había pasado por la cabeza que los cuentos de hadas -separados por una fina línea de los cuentos infantiles, que son en su mayoría adaptaciones de los primeros; Tolkien se refiere a las adaptaciones como "peligrosas pero necesarias"- fueran simplemente una tradición impuesta en nuestra niñez. Es decir, mis padres me leyeron cuentos casi por automatismo, así como sus padres a ellos, y me remontaría atrás en el tiempo hasta que los cuentos fueran transmitidos oralmente, donde, imagino, encontraríamos la esencia última. 
Naturalmente que los niños son capaces de una fe literaria cuando el arte del escritor es lo bastante bueno como para producirla. A ese estado de la mente se lo ha denominado como voluntaria suspensión de la incredulidad. Esta suspensión es con frecuencia la posición de los adultos ante un cuento de hadas. Los retiene y sostiene el sentimiento (recuerdos de la niñez, nostalgia); creen que el cuento debería gustarles. Pero si les gustara verdaderamente por sí mismo, no tendrían que dejar la incredulidad en suspenso: creerían sin más.
Puede que seguir reflexionando sobre por qué nos gusta algo sea una vuelta de tuerca innecesaria. Es decir, es evidente que algo nos gusta por cómo interactuamos con ello. No habría necesidad de pensar en una razón lógica para convencernos de algo que ya sabemos. Sería una idiotez, y sin embargo, es cierto que a veces he sentido conexión con un cuento por alusiones a mi yo de niña. Pero creo que Tolkien es impreciso aquí: significa eso que si ahora leo un cuento y me gusta, ¿estoy sometida a esa suspensión de la credulidad, y que solo me gusta porque me recuerda a mí misma de peque? Y si así fuera, ¿cómo distinguir la nostalgia de una emoción separada de ésta?  
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Los cuentos de hadas no se ocupan de lo posible, sino de lo deseable. 
En palabras de Andrew Lang, “quien desee entrar en el Reino de la Fantasía habrá de tener corazón de niño”. Porque tenerlo resulta necesario en toda gran aventura... ¿no?
¿Cuáles serían los valores y cuáles las funciones de los cuentos de hadas? Esta es, en mi opinión, la última y definitiva de las respuestas. Entre otros, podrían ser: Fantasía, Renovación, Evasión y Consuelo, de todos los cuales, por regla general, necesitan los niños menos que los adultos. Y actualmente, la mayoría de estas cosas se tienen hoy por perjudiciales.
Y qué cierto es esto último, y también qué paradójico. Me atrevería a decir que el auge de la literatura fantástica está promovido por esa necesidad de evasión; estamos cansados de la no-ficción, de hechos reales, de una vida que ya palpamos con nuestros propios dedos y que en muchas ocasiones nos sabe a sopa de piedras. Toda literatura, creo, debe tener un cariz balsámico

Finaliza así este apartado dedicado a los niños y los cuentos de hadas. No buscaría en Sobre los cuentos de hadas el conocimiento definitivo de los cuentos de hadas pero sí es un buen recurso para acercarse a ellos de la mano de Tolkien, que dedicó toda su vida a estudiarlos, y en gran medida, a rellenar sus espacios vacíos. 

lunes, 10 de febrero de 2014

Reto ¡Yo escribo!: 6ª pregunta


Buenas noches. Nos encaminamos al final del reto, pero no significa que acabe una vez publicada la octava pregunta. Como siempre os digo, el reto ¡Yo escribo!, donde podéis dar a conocer todo vuestro background como escritores, es atemporal. También el reto del año pasado, el Tridente Literario. La única premisa es divertirse... y explayarse al gusto. Sin más dilación, la sexta pregunta no es una pregunta como tal, sino... un juego:
Muestrario: escribe un micorrelato de extensión libre sobre esta imagen
Montiljo © DeviantArt
Y esa es la imagen en cuestión. No os olvidéis de poner la fuente. Al principio solo iba a pediros un extracto de vuestros textos, pero he pensado que improvisar algo con una misma imagen es más divertido. ¡A escribir! :) 

lunes, 3 de febrero de 2014

Reto ¡Yo escribo! 5ª pregunta

¡Buenas noches!

Antes de nada, me gustaría decir que soy extremadamente puntual en persona pero impuntual en las redes sociales, así que nunca esperéis una entrada mía a las ocho de la mañana. Y si la veis es porque está programada. El caso es que por fin tengo un mini-respiro en el máster y voy a dedicarme a darle vida al blog además de los retos.

Y hablando de retos, ya hemos superado el ecuador del reto ¡Yo escribo! en el que vosotros sois protagonistas. Si la anterior pregunta era cuál es vuestro personaje preferido, ahora me gustaría saber...
¿Cuáles son los elementos recurrentes de tus textos?
Procedo con la aclaración de rigor: como escritora siempre tiendo a incluir un incendio en cada una de mis novelas. El fuego tiene un significado importante, pero su origen proviene de un sueño que tengo desde la infancia. También la naturaleza tiene su quid en cada historia, así como un gato blanco. A eso me refiero: ¿qué elementos se repiten como símbolos en vuestras creaciones... y por qué? Si queréis explicarlo, claro. Hay quien prefiere el misterio.