martes, 11 de marzo de 2014

El rechazo de los triángulos amorosos

Yo, a veces, leyendo
Existe una norma no escrita en la literatura: el lector deposita su confianza en el autor a cambio de que el autor le cuente una historia verosímil. Verosímil, que no veraz. Los dragones no existen, pero una buena narración les otorga una consistencia real. También es ilusoria, puesto que al cerrar el libro lo leído se desvanece.

Nuestra cultura audiovisual ha devaluado las palabras y éstas difícilmente están a la altura en la recreación de espacios coherentes. Una imagen lo hace en apenas unos segundos, y es lógico, puesto que el cerebro no tiene que trabajar, mientras que leyendo debe tirar de su propio archivo. Imaginar es codificar y descodificar conceptos, y ello requiere un esfuerzo. Pero precisamente por esta cultura es más necesario que nunca cumplir con lo que yo llamo el Pacto de credibilidad, esto es: ofrecer descripciones, hechos y personas con la misma solidez que una imagen, y no con las palabras adecuadas, sino con las exactas.

Y es a las puertas de este pacto donde se sitúa la novela juvenil, y dentro del subgénero, los triángulos amorosos. Los catálogos actuales están repletos de novelas que cumplen con los tópicos adolescentes: fugacidad, coraje, dudas, experiencias nuevas... Siempre dentro de un marco generalista, claro, pero al que no hay que restar importancia. Decía que todos hemos vivido la adolescencia, unos con mayor gracia que otros, y por eso podemos sentirnos identificados. Sin embargo, y siento mucho llegar con tantos rodeos al quid de la cuestión, raro es el libro juvenil que cumpla con el Pacto de credibilidad. Muchos autores traicionan la confianza depositada a ciegas, bien por desconocimiento -a veces parece que los adultos nunca han sido jóvenes- o por falta de práctica -las ideas cambian al desarrollarse en papel-. Raro es que ofrezcan un triángulo amoroso no sujeto al "aquí te pillo, aquí te mato" ni a los tópicos de chico bueno + chica inocente + chico malo. ¿Y en qué ha derivado todo esto?
Los lectores no los pueden ni ver. De hecho, me incluyo entre las que descartamos un libro si en la sinopsis hay una ligera mención al tema. Quizás porque me gusta descubrir si en la novela hay amor, o qué clase de amor, y sobre todo si hay problemas, ver cuáles son y cómo se desenvuelven los personajes. No que me digan que un sexy y misterioso joven aparece como tercero en discordia para sembrar el caos entre nuestra inocente Mary Sue y el chico bueno de turno. Porque otra cosa que enseguida podemos dilucidar es su final. La elección de la pareja final es un mero trámite.
Cuando pregunté si alguien podía darme un ejemplo de triángulo amoroso bueno, me encontré con muchos lectores titubeantes. Otros no pudieron darme respuesta, y los que lo hicieron, fueron bastante francos.
Si bien en la novela adulta sí obtuve varias respuestas, la mala calidad triángulos amorosos en lo juvenil me lleva a pensar en las carencias tanto por parte de las editoriales como de los autores. Las editoriales por abandonarse a la moda sin pensar en que ese boom podría volverse contra ellos, y los autores por utilizarlo como eje central en historias en las que podría ser circunstancial. O por hacerlo precipitadamente, o por no saber llevar el amor acorde a la evolución de los personajes, o... Las razones son infinitas, pero todas desembocan en lo mismo: el pacto de credibilidad no se cumple. Ni se cumplirá hasta que estos triángulos se dejen de ver como técnicas ejemplares.

No creo que haga falta dar consejos. Tampoco soy quien para darlos. A modo de cierre, me gustaría añadir que saber leer es fundamental. Qué obviedad, ¿no? Pero si leemos novelas de mierda, escribiremos novelas de mierda. Hay que dejarse influenciar por libros buenos. ¿Y cuáles son? Esa es otra historia, y será contada en otra ocasión.

16 comentarios:

  1. Pensando, pensando encontré un excelente triángulo en novela juvenil. Realista, coherente y con dudas coherentes. Se trata de la novela "Deus ex machina 2.0" de Mara Oliver. Creo que es el único que he leído que me haya gustado. Y tiene una resolución coherente e irónica con el propio tópico de lis triángulos.
    Ya está.
    No se me ocurre otro.

    ResponderEliminar
  2. Oh, amiga mía! No podría haberlo escrito mejor. Es cierto, yo tampoco te sabría dar un ejemplo de un buen y coherente triángulo amoroso juvenil. Son tan tan innecesarios y tan predecibles, con esa falsa tensión... En fin.
    Me quedo con la conclusión: "si leemos novelas de mierda, escribiremos novelas de mierda. Hay que dejarse influenciar por libros buenos". Y punto.

    Besos!!

    ResponderEliminar
  3. A mí en realidad los triángulos amorosos (con o sin adolescentes pero como tengo 20 años me siguen gustando esas edades) me gustan. ¡Y son superdivertidos de escribir!

    Ahora bien, ojalá menos ~*chicos atractivos y misteriosos*~, menos "LOS PERSONAJES DEL MISMO SEXO (sobre todo si son tíos) SE ODIAN A MUERTE, NO HOMO!!!". Y más culpabilidad y engaños porque soy una mala persona y me gustan esas cosas.

    Si las editoriales se arriesgasen más... yo he visto triángulos decentes en círculos de fans, pero los triángulos Mary/Gary+Chic@ Bueno+Chic@ Malo también son superpopulares :(

    (También quiero más tríos pero digamos que de momento me conformo con triángulos decentes)

    ResponderEliminar
  4. Es una pena, pero todo lo que decís es cierto. Voy a resaltar como algo muy molesto el hecho de que siempre el chico malo se lleva a la Mary Sue y el otro chico del triángulo suele estar de adorno. Y Mary Sue nunca duda, nunca se equivoca en su elección (bueno, es parte de su naturaleza Sue).
    Pero me gustaría leer algún día un buen triángulo amoroso, en el que no se sepa hasta el último momento quién es el elegido.
    Muy buen post.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  5. Qué puedo decir. La novela juvenil romántica no está dentro de mis primeras elecciones a la hora de elegir un libro. Hay muchísimos libros por leer y, la verdad, el asunto de los tríos me tiene sin cuidado. Como dices, son predecibles, monótonos, irreales y te hacen rodar los ojos con exasperación mientras lees. No recuerdo ninguno memorable ni decente de los libros que he leído, así que estoy de acuerdo con "Isi LPP", ya les cogí manía y dejé de leerlos.

    Por lo demás, la conclusión es divertida. Un amigo escritor solía decir que no había nada mejor para los momentos de tristeza y baja autoestima que leer libros de mierda. "Hay cientos así y yo escribo mucho mejor. ¡Te sorprenderías de la cantidad de literatura basura que hay por ahí!" Jejej. Supongo que todo tiene su lado bueno, aunque comprendo el punto. Los referentes y las inspiraciones van marcando y eso se nota en en el aprendiz.

    En el fondo, yo culpo a los lectores. Siempre he creído que tienen gran responsabilidad en todo el asunto de la literatura comercial. Después de todo, no se escribiría si no vendiera y no vendería si no fuera porque es eso lo que buscan muchos lectores. Lo mismo ha ocurrido con los estereotipos de relaciones: "Chico malo, traumatizado, machista y multimillonario con chica pobre, dulce, virginal, que quiere salvarlo con su amor". Se escribe, porque vende. Y es una lástima, la verdad.

    En fin, gracias por compartir esto con nosotros ;) ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  6. Creo que ya han dicho todo lo que se podía decir en las anteriores respuestas, pero quería añadir que no creo que sea un tema solamente de los triángulos amorosos, sino de las tramas en general en la literatura juvenil (especialmente para chicas) , que parecen repetirse una y otra vez hasta la saciedad, variando pequeños patrones como el contexto social, temporal, enemigos, etc. pero siendo, en esencia, siempre lo mismo: chica necesita chico para que de sentido a su vida.

    Como a Pap, a mí también me gustan los triángulos. El problema que tienen es que están poco explotados y siempre siguen el mismo patrón mencionada anteriormente: chico super atractivo y misterioso llevándose a la chica, mientras que el chico bueno sirve como adorno. ¿Qué tal dos chicos buenos? ¿O dos chicos malos? ¿O que la chica elija al chico bueno al final? (de este hay algunos, pero no muchos). ¿O un chico con dos chicas? ¿O dos chicos con dos chicas? (entonces sería un cuarteto...) ¿O tres chicas? ¿O tres chicos? ¿O que uno de ellos sea bisexual?

    Como libro con trío que me gustó, querría mencionar "El cielo está en cualquier lugar", ya no por la decisión final (que está cantada), sino por la aparición inesperada del tercero en discordia, que me pareció bastante acertada.

    Y eso es todo por mi parte ;p
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  7. A mí sí se me ocurre un triángulo en literatura juvenil que me gustó. Pero casi me da cosa decirlo porque a la mayoría no le gustó la resolución que tuvo. A mí sí, porque no era una cosa evidente, la tensión sobre quién acabaría siendo el afortunado era real y la resolución que se le dio no era la típica ni mucho menos.

    Me refiero a la trilogía de Memorias de Idhún, de Laura Gallego. Muchos dicen que es el triángulo amoroso peor cerrado de la Historia. Yo digo que es el único que he leído que sigue su propio camino, que no se ciñe a ese eterno patrón predeterminado que a todos nos harta. Si cuando alguien trata de hacer algo diferente a nadie le gusta, no me extraña que se siga haciendo eternamente lo mismo de siempre. Vale, el triángulo en cuestión también cumplía algún que otro tópico, sobre todo al principio (los personajes van evolucionando y dejan de ser tan tópicos): chica inocente, chico bueno, chico malo. Pero no se puede pedir todo.

    Por cierto, ¿por qué siempre dos chicos y una chica? ¿Por qué nunca puede ser al contrario, dos chicas y un chico? (preguntaría también por qué no triángulos homosexuales, pero si nadie se atreve -¿o no se le ocurre?- a escribir sobre un triángulo de dos chicas un chico, esperar que lo hagan sobre tres chicos o tres chicas sería un poco inútil).

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. (Qué fallo no haberme acordado de ese, también me gustó mucho la resolución de MdI, por eso de que no eligiera a ninguno de los dos y se quedara con ambos).

      Eliminar
  8. Hace mucho que no leo sobre ningún triángulo amoroso, pero en realidad hace un tiempo que huyo de todo romance en general. Si alguna sinopsis del libro que quiero leer sugiere que hay romance ya no lo empiezo. Creo que simplemente estoy saturada de libros cuya acción se centra solo en el amor y estoy buscando otro tipo de historias.
    Desde que preguntaste por twitter, me lleva rondando un pequeño triángulo amoroso, que ha sido una acción muy secundaria en el libro y del que creo que la gente apenas nota: el triángulo Harry-Cho-Cedric en Harry Potter y el cáliz de fuego. No es típico, no es un acción principal, y nunca llega a haber una decisión porque Cho no elige a ninguno de los dos. Me gusta porque no es típico, no es predecible, no hay chicos buenos y chicos malos, y no se presenta desde el punto de vista de la chica.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  9. Kitiara, Laurana y Tanis es dos chicas y un chico.

    ResponderEliminar
  10. Además de los estereotipos a los que se enfrentan en los triángulos amorosos juveniles, lo que también suelen padecer muchas parejas en este tipo de novelas (y alguna adulta supuestamente maravillosa y actual -y lo de actual es porque usan más palabrotas que otra cosa-) es la química en los personajes. Quiero decir que pocas veces se los vé con algo en común, o que se lo pasen realmente bien juntos... Muchas veces es atracción física + momentos serios o de tragedia + sexo, y así el ciclo. Tampoco pido un examen exhaustivo de sus conversaciones rollo diario de niña de 13 a la que el chico le ha hablado por primera vez, pero no estaría de más que se viera a los personajes de las relaciones pasarlo bien juntos. Que, vamos, hago memoria y todo lo que he leído es sobre adolescentes depresivos que están juntos y hacen /whatever/ y nadie más que el otro adolescente depresivo les comprende, y tampoco es así, Jesús santo.

    En fin, no sé, para que esto sea más creíble podrían probar a eso, a desarrollar algo normal en las historias. Los triángulos amorosos que he visto siempre están llenos de tragedia, de principio (cuando aún ni es amoroso ni es nada) a fin; es monótono, repetitivo, está por todas partes. En fin, un desastre.

    (En lo del cliché Sue/Stu + Buenazo/a + Maloso/a ya no me meto porque para qué, se ha dicho todo lo decible)

    ResponderEliminar
  11. Es un poco como la música pop para adolescentes, cuando el gusto musical es "virgen", les enganchan hasta la saciedad, pero con el paso de los años (que debieran ser pocos) a medida que se descubren los "clásicos" del rock y la balada, son recuerdos de los que apenas queda rescoldo (sigo esperando que las fanáticas de justin bieber cumplan más de 20 años).

    ResponderEliminar
  12. Estoy un poco cansada, en efecto, de leer triángulos amorosos que parecen suplir un requisito necesario más que aportar contenido a la historia, que parecen forzados y poco creíbles… pero si que es vedad que hay novelas que consiguen manejar a las mil maravillas un triángulo amoroso, como mi actual lectura que os recomiendo a todos: Poison Princess de Kresley Cole. ¡Besos!

    ResponderEliminar
  13. De verdad que sí, los triángulos amorosos, además de seguir todos el mismo patrón, no hay por donde cogerlos. Y espérate, que no sólo están los de la pavita de turno que no sabe si elegir al chico bueno o al chico malo, es que también tenemos a la pavita que elige quedarse con los dos... Cuando se le nota a a la legua que le tira más uno (generalmente el malo). Si hay trío, que haya trío... De verdad. Pero si no, nen, un poco de duda vale, pero todo un libro que se base en eso... Es muy cansino.

    ResponderEliminar
  14. Siento no contestaros a todas, pero me alegro mucho de ver que no somos las únicas que están cansadas de que nos metan triángulos amorosos por los ojos... y que estropeen una historia que igual de por sí ya estaba muy bien, y no hacía falta meter amor con calzador.

    ResponderEliminar
  15. Creo que las editoriales no se atreven a publicar nada nuevo en literatura juvenil, menos en materia romántica. Y cuando digo "creo" quiero decir que una persona de una editorial me lo dijo. Antes se rapan el pelo a incluir triángulos en los que algún personaje sea homo o bisex. O poner una protagonista que no sea la típica pánfila.

    ResponderEliminar

¡Pasa, pasa! A este comentario invita la casa. ;)