miércoles, 22 de octubre de 2014

Entrevista a la Editorial Valinor (1 de 2)

Violeta Moreno: "Nos bombardean con productos poco originales que intentan aprovechar el tirón de obras triunfadoras"


Logo e imágenes cedidas por la editorial











A estas alturas muchos de vosotros ya conozcáis a la Editorial Valinor. Abrieron sus puertas hace un año a la edición digital con el entusiasmo propio de un equipo joven y lleno de nuevas ideas: Jessica Tornos, Myriam Crespo, Violeta Moreno y Diego Bober. En septiembre de este mismo año anunciaron las novelas y autores que estrenarán su catálogo: La casa de cruces, de David Halegua, una novela de terror sobrenatural "en un paisaje oscuro, lúgubre y lleno de secretos" en palabras de los editores; Los del otro lado, de Sigrid K. Halvorsen (trad. M. C. Mendoza), autora ha saltado entre muy diferentes géneros, como la romántica, el terror o la fantasía steampunk; Memorias del tercer nacimiento, de Magín Méndez Sanguos, enmarcada en el entorno de ciencia ficción; y El libro del único camino, de Silvia Pato, que transportará al lector a un mundo de fantasía y magia a través de un libro de oscuras intenciones. Y si esto no os parece suficiente, los editores llevan de forma paralela la Revista Valinor, que alberga tanto relatos de escritores noveles como ilustraciones y artículos de diversas disciplinas artísticas. Tras el salto, la primera parte de la entrevista con los editores Valinor.


Eleazar Escribe: Del nombre de la editorial, Valinor, deduzco que Tolkien es uno de vuestros referentes, si no punto en común para los cuatro editores que conformáis el sello. ¿Qué otros escritores y obras han influenciado vuestro recorrido como lectores?

Jessica Tornos.- Mis gustos literarios giran en torno a grandes autores de narrativa o poesía fantástica y de terror pero también de otros estilos, tanto modernos como algo más antiguos y, aunque es difícil nombrar sólo a unos pocos, podrían ser estos: Michael Ende, Jostein Gaarder, Edgar Allan Poe, Clark Ashton Smith, Lovecraft, Clive Barker, Fernando Pessoa o Tolkien.

Violeta Moreno.-  En mi caso, me encantan los cuentos populares y los mitos y leyendas del folklore universal. Además de los autores que ha mencionado Jessica, tengo que nombrar a Moorcock, Stanislaw Lem, Philip K. Dick, Raymond E. Feist, George R.R. Martin y Terry Pratchett, y me dejo muchísimos en el tintero, como ocurre siempre con estas preguntas. Además, me apasionan los grandes clásicos de la literatura universal. Soy muy fan de Shakespeare y de Sófocles. Suena raro decir que una es fan de Sófocles (risas).

Myriam Crespo.- La autora que hizo que por primera vez me apasionara la lectura fue Anne Rice, que a su vez me inició en la primera de mis obsesiones frikis: los vampiros. Durante una época no hice más que leer narrativa de terror y mis favoritos junto con Anne Rice y que ya se quedaron conmigo de por vida fueron H.P. Lovecraft, Bram Stoker y Edgar Allan Poe (entre otros). Más adelante mi mundo se enriqueció con otras obsesiones, como la que “sufrí” al leer The Sandman y enamorarme de las historias de Neil Gaiman, o mi historia de amor con Michael Moorcock propiciada por el Emperador Albino.

Diego Bober.- Tolkien podría decir que ha sido el autor que me llegó a más temprana edad. Uno de los primeros recuerdos de lectura “no escolar” que tengo es El Hobbit. Guardo en la memoria como un tesoro el momento y el lugar concreto de la sierra de Madrid dónde sucedió, tal como un primer amor. Aun así, no me atrevería a decir que Tolkien es mi profesor más sagrado, Robert E. Howard se sitúa junto a él en la cima de mis preferencias. De todas formas, he de admitir que soy persona de leer tostones históricos, políticos y filosóficos incluso con más frecuencia que novelas.
EE: En vuestra web afirmáis que la selección de manuscritos se basa no solo en criterios literarios y formales, sino también en “la originalidad, la fuerza y la autenticidad de las historias” que os envían (y os enviarán). Los escritores deben conmoveros y entusiasmaros. ¿De qué manera os han conmovido los autores que estrenarán el catálogo a lo largo de 2014 y 2015?

Jessica Tornos.- Para que una obra te llame la atención debe reunir varios requisitos; el entusiasmo y la fuerza de las historias son muy importantes, pero también lo es la forma. La manera en que están escritas las obras, su estructura, extensión, profundidad o la construcción de los personajes. No todo es el fondo.

Violeta Moreno.- Una buena idea puede acabar en desastre si no se sabe plasmar. Mis mejores lecturas de este año han sido algunos de los manuscritos que hemos recibido en la editorial. Últimamente tengo la sensación de que nos bombardean con productos poco originales que intentan aprovechar el tirón de obras triunfadoras. Reclamos como “El nuevo Tolkien”, o “La novela sucesora de Los Juegos del Hambre” y cosas por el estilo. Yo como lectora no quiero leer a un supuesto nuevo Tolkien, quiero obras frescas y auténticas que me sacudan por dentro. Por ejemplo, con una de las novelas de terror que vamos a publicar he llegado a pasar miedo de verdad. Pero miedo, ¿eh?, de acostarme por la noche y estar inquieta, mirando a las sombras de las paredes. ¡A mi edad! Hacía mucho tiempo que no sentía eso con un libro. Es la clase de productos que queremos ofrecer a los lectores, y esperamos que las obras que hemos escogido causen el mismo impacto en ellos que en nosotros.

Myriam Crespo.- Me impresionan y admiro realmente a los escritores que son capaces no solo de contarte una historia, sino de despertarte emociones o sensaciones con las palabras, y esto me ha sucedido leyendo algunos de los manuscritos que nos han llegado. Me conmueve el mimo que los creadores ponen en su obra, las reflexiones que en muchos casos despiertan en el lector con el diálogo que se establece entre él y el escritor a través de la obra, y que al dar por concluida la lectura, sienta que han aportado algo a mis propios pensamientos o maneras de ver la vida. Por poner un ejemplo, hubo un manuscrito en especial que me causó una gran nostalgia, se trata de una historia de terror pero aparte de asustarme me llegó al corazón con una historia de niñez y tiempos pasados. Para mí, que los autores nos hagan SENTIR, con mayúsculas, es esencial, y creo en las historias que vamos a editar porque todas ellas lo consiguen.

Diego Bober.- Yo me fío de ellas (risas). Soy de gustos dispersos y puedo llegar a apasionarme con cosas que sólo me gustan a mí, o también soy capaz de conmoverme con temas que para el resto de mortales no valen un pimiento. Por eso suelo aparcar mi criterio en cuestiones selectivas.

EE: A propósito de los criterios literarios y formales, muchos autores potenciales suelen preguntarse en qué se basan los editores para dar una valoración positiva o negativa de una obra. La tónica habitual consiste en no contestar a los autores rechazados, de manera que no saben dónde ha fallado su manuscrito ni por qué. Imagino que a veces entra tal cantidad de manuscritos que no es posible explicar los motivos a cada uno, pero tampoco es sano vivir en la incertidumbre. ¿Podríais extenderos en este punto a fin de tranquilizar y animar a los escritores con ganas de enviaros su material?

Violeta Moreno.- Es un tema que no se puede (ni se debe) resumir en dos frases. Ante todo, decir que nosotros siempre respondemos a los autores. No siempre con la brevedad que nos gustaría, eso es cierto, pero intentamos estar en contacto con ellos para que sepan que estamos leyendo sus obras y cuánto tiempo les falta para obtener una respuesta. En Valinor abrimos fechas de recepción de manuscritos para intentar condensar ese tiempo, y aun así hemos recibido una avalancha de textos y vamos con retraso con las valoraciones porque no dábamos abasto. Imaginaos cómo será en grandes editoriales que reciben quince o veinte manuscritos al día. Una locura. En cuanto a los criterios editoriales, cada casa trabaja con los suyos y las necesidades son distintas en función del tipo de editorial. Lo principal es saber dónde estás enviando tu manuscrito. Hemos recibido obras que no eran de ninguno de los géneros que trabajamos y tuvimos que rechazarlas, claro. Otro de los criterios que seguimos con bastante firmeza es que el texto tenga una narrativa fluida, un lenguaje rico y bien utilizado y la historia se sostenga. También solemos dar mucha importancia a la construcción de personajes. Los personajes bien construidos aportan solidez a cualquier historia y además son un reclamo espectacular para los lectores. Actualmente, las series de televisión están sabiendo explotar muy bien ese factor. A la gente le gustan las historias de gente. Si tienes buenos personajes, la historia se venderá bien y en parte se escribe sola.

Cuando tenemos que responder a un escritor con una negativa siempre damos una o varias razones. A veces son asuntos tan prácticos como que el estilo no es el que estamos buscando para nuestros primeros lanzamientos, o que ya vamos a publicar una historia parecida. Parecen tonterías, pero son razones de peso para descartar un manuscrito. Otras razones son formales o de planteamiento. Cuando se trata de eso, es fácil explicárselo al escritor, porque te estás basando en criterios objetivos. Lo difícil es decirle a alguien que su obra está muy bien hecha pero que no la vas a publicar. Nosotros solo publicamos las obras que, además de estar bien escritas, nos gustan mucho. Y no todas nos gustan mucho. Eso no quiere decir que nos disgusten, que sean malas o que estén mal hechas, sino que, aunque estén perfectamente escritas, por alguna razón o por ninguna no nos han hecho ilusionarnos. Es un trago muy difícil comunicarle algo así a un escritor. Te pones en su lugar y te sientes fatal. Te están entregando años de trabajo e ilusiones y sabes que va a ser un jarro de agua fría, que algunos se van a sentir injustamente tratados, desmoralizados y que puede que lo perciban como un fracaso. Así que lo menos que podemos hacer es tomarnos el tiempo y la dedicación de hablar con ellos, explicarles en la medida de lo posible nuestros motivos y apoyarles al máximo para que entiendan que su trabajo está bien pero que no puede ser. Siempre nos ofrecemos para colaborar con ellos y ayudarles en lo que podamos, tanto a nivel de promoción como de orientación a la hora de buscarle otra salida a sus obras.

***
Y con esta entrada queda inaugurada la categoría de "entrevistas" para el blog. No son del todo fieles a la rigurosidad periodística (habría tenido que cortar por todas partes), pero al menos quiero mantener parte del formato, mezclarlo con la cercanía típica de un blog. ¿Qué tal el primer contacto con los editores de Valinor?

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la entrevista y la editorial tiene muy buena pinta también, ya veremos como evoluciona y el catálogo que nos ofrece, suena muy bien de momento.

    Espero leer la segunda parte :)

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado mucho la postura de los editores respecto a sus criterios para aprobar o rechazar una obra para su catálogo. Siento que últimamente, incluso en editoriales independientes, han empezado a primar factores muy utilitarios y despersonalizados. Por supuesto, que una obra tenga "calidad literaria" (con todo lo ambiguo del término) es algo necesario para todo sello, pero lamentable o afortunadamente nunca es lo único.

    Que Valinor ponga en consideración su gusto personal como editores es algo muy valioso porque supone que ellos se ponen en el lugar de lectores (lo que todo editor es) y no de profesionales de márketing o algo similar, por lo que entran a apoyar aquellas obras que les impactan y no sólo aquellas que tienen potencial comercial.

    Por ahí circulaba una idea de que el editor publicaba los libros que él querría leer. Esta idea ha sido muy cuestionada y reformulada, pero creo que es más honesta de lo que parece. Si no ¿para qué alguien crea una editorial independiente? Yo pienso que es para valorar aquellas historias que no tienen espacio en canales tradicionales (obras de autores nacionales no comerciales, clásicos olvidados que a nadie importan, etc.) y crearles uno propio.

    Puesto que creo que por esa senda va Valinor, mis felicitaciones a ellos. Les deseo un catálogo lleno de sorpresas :)

    ResponderEliminar

¡Pasa, pasa! A este comentario invita la casa. ;)