miércoles, 10 de septiembre de 2014

5 tipos de personajes increíbles

¡Léeme de una vez, hombre!

Como lectora suelo establecer un ranking de personajes preferidos de cada libro, y estos luego forman parte de un ranking global con todo lo que he leído. El otro día me descubrí pensando que muchos de ellos tienen características comunes. No es como si estuvieran cortados por el mismo patrón, sino que es innegable que ciertas actitudes me cautivan más que otras. Y este es mi top cinco, ordenados de menos a más preferido:

El escritor nos engaña para que pensemos que no tiene defectos. Digamos que puede compaginar sus matrículas de honor con oros en baloncesto y además tiene tiempo para ir hacer actividades de voluntariado. Para descubrir su talón de Aquiles a veces basta con una frase; otras, su ‘imperfección’ es como un estallido. ¿Quién no ha visto a ese personaje perfecto llorar en soledad?
Seré antigua y rancia como el mueble del salón de mis abuelos, pero me gusta que exista un ‘fuera de serie’, una persona elegida para llevar a cabo una misión, desde escoltar a alguien hasta salvar el mundo. ¿Y cómo puede ser?, os preguntaréis, viendo que es un cliché como una casa. Me gusta porque precisamente tienen que lidiar con ser diferentes. Y porque suelen acabar como leyendas (y sus libros, como clásicos). Aunque también le veo pegas: que le salga todo bien incluso cuando falla o que sea tan responsable que se vuelve aburrido. Me viene a la cabeza Harry Potter.
Creo que el título lo dice todo. Este personaje se mantiene fuera de plano casi todo el tiempo. Sus intervenciones son puntuales y agradables, pero ni por asomo piensas que luego puede ser el que maneje el cotarro. O que su papel sea tan decisivo. O que esté moviendo los hilos desde las sombras. Pero claro: no me creería que un personaje que he visto tres veces de refilón tenga una importancia capital. Quiero que me engañen. Se me ocurren ejemplos, pero nombrarlos sería hacer spoiler...
Mejor no meterse con alguien que salte a la mínima, y menos si va armado con balas o palabras.  Normalmente esta actitud va acompañada de una vida dura o de decisiones difíciles de tomar. Son insensibles de cara a la galería y lo han perdido todo. La capacidad de ver lo que otros no ven (como abandonar a cien personas para salvar millones) suele enfrentarlos contra el resto del elenco, que siempre vota por un término medio. Pero a veces no hay término medio ni segundas oportunidades. Esos nervios de acero para controlar una situación me encantan.
¡Y sí! Es mi preferido. Enseguida lo asocio a un soldado que lucha por su país con una convicción que raya lo absurdo. Suelen tener un fuerte sentido del deber y de la justicia. Lo que me flipa de ellos es cuando ese idealismo choca frontalmente contra la realidad; aquí empiezan los dilemas, las decepciones, la doble moral, esa sensación de estar perdido… Personalmente creo que el idealismo se da en las personas puras, y lo más interesante en ellas es ver cómo y en qué tipo de gente se transforman, y aún así, seguir manteniendo la raíz de esos ideales. Quizás en esa pureza manchada con las putadas de la vida, en mayor o menor medida, nos reflejamos todos.

Estos son los míos. Ahora bien, sé que me dejo muchos: el héroe cansado, el villano sin escrúpulos, el inocente en un ambiente turbulento, el luchador... Supongo que hay muchísimas formas de clasificar a los personajes. Y al final no hay que preocuparse por si es cliché o no. Al menos no los veo a priori como un punto negativo. Con tal de que sea coherente, a mí me vale. ¿Cuál es vuestro top 5 y por qué?