miércoles, 8 de octubre de 2014

El 'unreliable narrator' o narrador no fiable

ipoenews © tumblr
¿Qué sería de nosotros si no pudiéramos fiarnos de lo que nos cuentan? ¿Si las palabras formaran parte de una perspectiva sesgada, un engaño a propósito, una forma de desviar nuestra atención de lo realmente importante? ¿Cómo leemos un libro en el que la mentira está presente... o no? ¿Deberíamos sentir alegría cuando el narrador dice que el protagonista se alegra? Estas preguntas son algunos de los muchos juegos que proporciona el narrador no fiable, o en inglés, el 'unrealiable narrator'.

Cuando leemos un libro, establecemos una relación de confianza implícita en la que el narrador nos cuenta la verdad y nosotros no ponemos en duda lo que dice. Es un ejercicio que hacemos sistemáticamente; vivir cada página cuestionando a quien nos cuenta una historia puede ser agotador y agobiante al pensar que lo que estamos leyendo no es real, lo que a su vez nos da pie a nuevas interpretaciones. Pero precisamente esta confianza ciega permite el engaño. Algunas veces es fácil detectar que estamos ante una visión extremadamente subjetiva, como por ejemplo si leemos un punto de vista (desde ahora, POV) en primera persona, pero la verdadera dificultad reside en detectar si el narrador omnisciente nos está engañando. O en disfrutar del engaño, así sin más.

¿Por qué no deberíamos fiarnos del narrador? A veces, como he comentado en líneas superiores, trata de desviar nuestra atención porque es parte culpable en la historia (y no lo sabemos); en otras simplemente está loco y aunque diga la verdad, su testimonio no se corresponde con la realidad.  Si habéis visto la serie Hannibal, el momento en que el propio Hannibal le pide que dibuje un reloj de aguja en un folio y al principio el espectador ve por encima del hombro de Will Graham que su reloj es perfecto. Sin embargo, el siguiente plano nos muestra que en realidad el reloj es... una chufa. Y está loco. Esta técnica es conocida como Through the eyes of madness, y es una variación del unreliable narrator.
A la izquierda, lo que cree Will que hace. A la derecha, el resultado.
Hay otras, como el Innocent Inaccurate, donde el narrador dice la verdad pero por falta de información o por error no entiende lo que ha pasado y saca conclusiones erróneas. Para el POV en tercera persona pienso en Harry Potter. A lo largo de la saga el nos han pintado a los slytherins como los más malos del lugar. ¿Se debe a que Harry les odia o a que están más próximos a las garras de Voldemort, y por tanto, no son de fiar? Otro narrador curioso es el de La niña que recorrió Tierra Fantástica en un barco hecho por ella misma. Habla de tú a tú con el lector y suelta ciertas pinceladas de lo que le ocurrirá a Septiembre. Algunas son confusas a propósito. ¿Cómo lo sabe? ¿Quiero saber quién es en realidad? Igual prefiero no saber a cambio de mantener la magia. En cualquier caso, aquí tenéis una lista de Good Reads bajo la etiqueta unreliable narrator.

El narrador no fiable también se ha extrapolado a otros formatos, como las películas o los videojuegos. Se me ocurren Memento y Prince of Persia: las arenas del tiempo. En el primero, el protagonista es un hombre que ha perdido la memoria a corto plazo desde que mataron a su mujer y quiere encontrar al asesino. El pequeño handicap es que una vez pasan cinco minutos no recuerda nada de lo que estaba haciendo, lo que convierte al hombre en un desastre con patas, y a la película una fumada digna de revisionar cada año. En el segundo, si habéis jugado, sabréis que el príncipe hace de narrador y va contando la historia conforme avanzamos. Así que cada vez que morimos él rectifica: "no, esto no es lo que ocurrió" y volvemos al punto de control. Yo me imagino un jugador patoso muriendo muchas veces y el príncipe en plan: "... y después me lancé al vacío desde la torre. No, un momento, no fue así. Qué despiste. Lo que pasó en realidad es que corrí hacia el balcón para huir de mis enemigos, pero tuve un despiste y me caí... otra vez... No, no, ¿en qué narices estoy pensando? Lo que realmente pasó, de verdad de la buena, es que apreté cuadrado en vez de círculo y en vez de atacar salté por los aires. Es complicado. No te aburro, ¿no?" El Prince of Persia es tan útil que también lo utilicé para mi trabajo de narratología en los videojuegos.

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Bueno, y ¿qué pinta el autor en todo esto? Personalmente creo que es más cómodo partir de la base de que todo lo que voy a contar es cierto porque ya tengo suficiente con vigilar la trama, los personajes, el ritmo, las palabras... Pero al mismo tiempo es una puerta a la lectura doble y a la interpretación, conceptos que me encantan y que dan mucha profundidad a un texto. Escritores, toca experimentar. Lo único que yo tendría en mente es que no hace falta que el narrador esté mintiendo todo el rato; solo necesito un par de verdades a medias para demostrar que la realidad tiene huesos de cristal.