miércoles, 8 de abril de 2015

El tea party de la ciencia-ficción

El pasado sábado 4 de abril se dieron a conocer los finalistas a los premios Hugo, uno de los eventos más importantes a nivel mundial en lo que a fantasía, ciencia ficción y terror se refiere. De un tiempo a esta parte, los premios llevan de capa caída ante los intentos del sector ultraconservador de colar ciertas obras. Algo así como convencer a tus compañeros de clase para votar como delegado al tonto de la clase. Este año, un grupo autodenominado Sad Puppies y perteneciente a este sector ha vuelto a movilizar el voto masivo en torno a una lista de novelas y autores cerrada. Las redes sociales estallaron en cuanto se difundió la primera parte del artículo del escritor John C. Wright, Saving Science Fiction from Strong Female Characters, que es el tema central de este post. Desde el principio pido disculpas porque no es ni la mitad de técnico y sosegado que me gustaría. Está escrito desde la furia.

Saving Science Fiction from Strong Female Characters intenta encontrar una respuesta a la nueva ola de autores de fantasía y ciencia ficción que ha incorporado perspectivas contemporáneas a sus obras, rompiendo así con el tratamiento habitual de género (mujeres cuyas únicas funciones son ser salvadas, ser prostitutas o servir como móvil emocional al protagonista; hombres fuertes por naturaleza que luchan contra la barbarie) y de argumento. Esta nueva ola no nació ayer, sino que se remonta la búsqueda de diversidad en todas sus acepciones. Lo que viene a ser escribir coherentemente. He hecho una pequeña recopilación de las perlas, pero si tenéis tiempo y ganas, sobre todo ganas de amargaros, podéis leer el artículo entero.
Un hombre rudo puede inspirar miedo y respeto porque ni siquiera teme a Dios. [...] Una mujer tosca inspira desprecio; desprecia al hombre y a Dios. La diferencia entre ambos radica en que la mujer que pierde su natural delicadeza y modestia no se convierte en una figura de respeto, sino en una de desdén y asco porque su aura de pureza, la que normalmente atrae a los hombres, ha desaparecido.
La cita viene pisando fuerte, y eso que no es la primera frase del artículo. No sé ni qué comentar al respecto. Más adelante, Wright explica que pese a todo, tanto la mujer como el hombre pueden oponerse a su naturaleza y no seguir sus impulsos. Porque, efectivamente, es una cuestión enteramente biológica. “Sería absurdo dar a las mujeres un aparato sexual capaz de traer otra vida al mundo sin darles al mismo tiempo el deseo natural que necesitan para usar esos órganos adecuadamente o sin la capacidad innata de criar a sus hijos”. Qué tal, cómo os quedáis. Luego se corona diciendo que la naturaleza puede ser arbitraria, pero mira, el hijo necesita la figura protectora del padre y la tierna de la madre para desarrollarse. Supongo que por eso se tiró de los pelos con el canon de Avatar: La leyenda de Korra.

Durísimas declaraciones de Korra.
Pero los hombres también salen perjudicados por los ideales del cromañón:
A nosotros, los hombres, no nos importa cómo te sientas hasta que el trabajo esté terminado, y no queremos oír ni una sola queja. Diligentes, estoicos y disciplinados, relegamos la realidad espiritual y psicológica a un segundo plano[…]
Después ha opinado sobre el cortejo al más puro estilo Orgullo y Prejuicio, que es, según él, la quintaesencia de lo femenino, y más les vale a las chicas jóvenes empezar a apreciar esta clase de historias (¡literal!). Básicamente, si como mujer buscas satisfacer el deseo sexual inmediato, dejarás de ser un objetivo para el hombre, dado que el mensaje que recibe es que eres fácil. Lo de siempre, la llave y las cerraduras.
Existe una razón por la cual el mito de Superman y Lois Lane sigue vivo más de media década mientras que casi nadie se acuerda de Wonder Woman rescatando a Steve Trevor: […] el hombre no debería admirar la fuerza física de la mujer, dado que es la característica que les diferencia. La cultura debería exagerar esta oposición complementaria mediante formas de vestir y de actuar.
Lo que propone Wright es potenciar aún más las diferencias. Supongo que para que podamos distinguir a un hombre de una mujer a primera vista, porque como no lo hacemos ya... El colectivo LGTBi no está incluido por razones obvias. Bueno, ¿y qué tiene que ver todo esto con la ciencia ficción? Porque son siete páginas de word.
[…]Introducir rasgos masculinos en personajes femeninos no los convierte en fuertes, sino en irreales hasta rozar la deshonestidad. En otras palabras, cuando los reseñadores instan a los escritores a crear personajes femeninos fuertes en sus obras, lo que en realidad están pidiendo es incorporar amazonas, mujeres con comportamiento de hombres. La única pega es que las amazonas son seres mitológicos.
Es cuanto menos curioso que un escritor base su argumento en que la mitología no es real y por tanto no puede aplicarse en la ficción. Y cierra así la primera parte del artículo:
¿El afán de introducir personajes femeninos que manifiesten virtudes masculinas en lugar de femeninas puede dañar la ciencia ficción?
No, en absoluto. Pero en todos los géneros se cuecen fachas.

Enlaces de interés:

The Guardian: Are the Hugo nominees really the best sci-fi books of the year?
Donde acaba el infinito: La intolerancia del género
Philip Sandifer, Writer: The day the fandom ended
Blackgate: A detailed explanation
Mary Robinette Kowal: Please, stop the death threats and hate mail
Elizabeth Bear in Matociquala: I spent all day yesterday waiting at the red light
George RR Martin in Not A Blog: Puppygate
Brad R. Torgersen: Sad Puppies 3: the unraveling of an unrealiable field
El Fantascopio: fachas del espacio

17 comentarios:

  1. "¿El afán de introducir personajes femeninos que manifiesten virtudes masculinas en lugar de femeninas puede dañar la ciencia ficción?"

    Yo casi me pregunto más por qué este señor está emperrado en que son virtudes únicamente masculinas y cómo se las ha apañado para continuar tan anclado al pasado, porque suena hasta difícil.

    Poco más decir que no se haya dicho. ((En realidad el comentario era para dar las gracias por hablar del artículo, que cada día descubro más perlas de este hombre y no me las quería perder.))

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  2. Dios mío me he puesto negra leyendo. Pero negrísima. Este hombre lo que es es gilipollas y punto, un retrógrado que solo nos ve como posibles centros de atracción al hombre y que no podemos existir por y para nosotras mismas.
    La verdad es que estoy negra y ni siquiera sé expresarme, pero en fin. #ReasonsWhyWeNeedFeminism (?).
    ¡Un besín!

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  3. No tengo palabras, francamente. Esto no es machismo, es retraso mental.

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    1. Y quien dice retraso mental... dice tumor cerebral :D

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  4. Quiero creer que este tipo de pensamiento está en extinción.

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  5. Por Merlín y por Morgana. Lo que hay que leer. Me pasaba por aquí inocentemente y he acabado tan enfadada como tú escribiéndolo. Comparto tu escrito por Twitter y comparto tu indignación.

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  6. Tras leer algunas entradas sobre el "Hugogate", cualquier reconciliación que haya podido sentir por el fandom se volvió a desvanecer. Como leí por ahí, "si un fandom permite que pasen este tipo de cosas, ese fandom está corrupto, al margen de que ahora se levanten voces fuertemente críticas".

    La verdad es que no conozco mucho de premios gringos. Nunca me han gustado los sistemas de votación popular, y veo que en éste además hay que pagar para tener derecho a votar. Todo me parece muy extraño, con variantes que tienden a alejarse del mérito de una obra en sí misma. Si pasó esto con los Hugo, significa que hay más gente con estas ideologías y visiones asquerosas de lo que podría pensarse, algo tristísimo considerando el potencial subversivo de la literatura de imaginación. Que este movimiento de los Sad Puppies se asemeje tanto a las prácticas del Gamergate es un indicador de que algo no está saliendo bien con aquellos espacios que alguna vez creímos liberadores, propios de personas que querían explorar nuevas formas artísticas y de esperacimiento que pudieran brindarnos experiencias intensas, críticas, integradoras o sanadoras: los videojuegos y la literatura de imaginación.

    Todo esto me tiene muy asqueada, pero a la vez me hace recordar que lo que importa son las propias obras, no las comunidades que se ciernen en torno a ellas, ni menos, a estas alturas, los premios. Una lástima, de todos modos, porque al parecer muchos lectores llegaron a trabajos valiosos alguna vez gracias a galardones como el Hugo, que creo que ha recibido un duro golpe a su credibilidad tras esta situación.

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  7. Connie Willis tendría que levantarse en armas... ¡Cuanto necio suelto! Lástima de Premios Hugo...

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  8. No sé qué opinar sobre este señor, de verdad. O más bien, no quiero opinar sobre él, porque todo lo que diría no serían precisamente palabras bonitas.
    Pero.. En fin, mira, no sé. Lo de estar indignada ahora mismo es poco.

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  9. Nueve comentarios hasta ahora, ocho de mujeres y uno de "Ortiga", que no sabríamos decir.

    Todas indignadísimas.

    Ningún comentario de un hombre.

    ¿Este blog no lo leen chicos? ¿Los chicos no comentan? ¿Los chicos que lo leen y sí comentarían no lo hacen porque sus comentarios no serían bien acogidos?

    Personalmente, me atrevo a decir que estoy con Wright: Los hombres, hombres, y las mujeres, mujeres. Y si quieres ver otra cosa ahí está Almodóvar para quien lo quiera.

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    1. Ortiga es mujer, por mucho que la confundan por la calle :D

      A mí me parece muy bien que los hombres sean hombres y las mujeres, mujeres. Creo que nadie está pidiendo lo contrario (y podrían pedirlo, ¿por qué no? Además, Almodóvar no hace ciencia ficción, que yo sepa :D). El problema está en que Wright está encasillando a hombres y mujeres en los roles que a él le parecen (y argumentándolo de una forma un tanto estúpida). Como si los hombres fueran todos espartanos, fuertes y aguerridos soldados; y las mujeres, tiernas y dulces gacelas.

      Francamente, no me parece que tenga nada de malo que la gente pida mujeres fuertes en la literatura u hombres más suaves: el paradigma de los roles está cambiando desde hace bastante y es lógico que aparezca reflejado en nuestras historias. Por otro lado, tanto hombres como mujeres han estado encorsetados en ciertas normas sociales bastante perjudiciales para la persona (hombres que no pueden llorar, mujeres que no pueden sacarse las castañas del fuego...). La cuestión es que es hay mujeres más fuertes o más agresivas que el hombre medio, y hombres más dulces o más comprensivos que el prototipo de ama de casa norteamericana. Y eso no les hace ser menos hombres o menos mujeres.

      Por cierto, yo tampoco sé por qué no comentan hombres. Sería interesante conocer su opinión. Quizás se deba a que, por lo que he visto en la blogosfera, hay un mayor porcentaje de mujeres. Aunque no estoy llevando ningún tipo de estadística, así que puedo haberme equivocado.

      Z.

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    2. No creo que los hombres no comenten porque sus comentarios sean mal acogidos sino como dice Zarza porque puede que haya mas porcentaje de mujeres en la blogosfera que de hombres. Ademas decir que serian mal recibidos vendría a decir que todos los hombres son unos retrógrados machistas como el señor Wright y asociados, y eso no es verdad, un ejemplo de ello son los dos hombres que han comentado mas abajo.
      Por cierto, muy interesante la entrada
      Un saludo

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  10. Es muy extraño. ¿Qué clase de vida tiene que llevar hoy alguien como John C. Wright para creer en esa visión simplista de las personas? De Superman y Wonder Woman sé muy poco, pero todo el asunto mitológico me recordó cierto monólogo al final de Kill Bill:

    https://www.youtube.com/watch?v=eWTJIBGNId0

    En fin. Le guste o no, mitos como el de La Novia también nos sobrevivirán a todos.

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  11. Hice un comentario y compartí la entrada por facebook y twitter. No sé qué pasó. A lo mejor se me olvidó darle al botón enviar xDD

    Como ha dicho Zarza, este hombre tiene un claro problema y lo peor es que solo refleja una idea que está muy presente en cierta parte de la sociedad, que no es pequeña, por desgracia. Y como ha dicho ella también, aunque la peor parte se la lleven las mujeres, como siempre, a los chicos también nos toca nuestra parte porque yo no me identifico en absoluto con el tipo de hombre que defiende el tal Wright para el modelo de héroe en la literatura, y de vez en cuando me han llovido palos por no responder a ese esquema. Aunque repito: ni punto de comparación a lo que este pensamiendo reduce a una mujer: una especie de muñeca hinchable autómata.

    Una entrada muy interesante. Hacía falta que alguien que estuviera enterado del tema se hiciera eco, porque se ha hablado mucho de esto en twitter, pero casi todas las fuentes eran en inglés. Y eso, para los que nos peleamos con esa lengua del demonio, no facilita las cosas.

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  12. Dios, me quedé cuadrada. No tengo mucho que decir al respecto, dado lo insólito de semejante artículo. Sólo un pequeño comentario que añadir a esa última parte: Las virtudes no conocen género. Fin.

    Menuda cosa se le ocurre a este hombre...

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  13. No puedo creerlo. ¿Será que nos hemos metido todos en una máquina del tiempo y hemos vuelto a la época de las cavernas? El concepto que tienen muchos fanáticos religiosos de amor al prójimo es demasiado torcido.

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  14. Está siendo muy triste toda la polémica de los Hugo. Para que luego digan que en Occidente estamos muy bien, que ya se ha alcanzado la igualdad, la tolerancia y tal y cual. Aún queda mucho por hacer.

    Esto me recuerda un articulillo que escribí hace un tiempo sobre sexismo en la literatura y el cómic, pero visto lo visto parece que la cosa está aún peor de lo que pensaba. Te lo dejo por si le quieres pegar un vistazo :) http://contandodragones.blogspot.com.es/2013/11/la-mujer-en-el-comic-y-la-literatura.html

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¡Pasa, pasa! A este comentario invita la casa. ;)