lunes, 26 de octubre de 2015

Hogar

Fuente.
"¿Te imaginas que alguien nos estuviera observando ahora mismo?" Sonreí, pero mi mente ya estaba en otra parte. Durante un instante el silencio se derramó sobre la explanada y solo quedamos nosotros, personas tendidas en medio de ninguna parte buscando estrellas que se llevaran nuestros deseos. La Vía Láctea evocaba un sendero estrecho pero poblado de luces diminutas. Pensé en cómo sería caminar sobre ellas; pensé en dónde acabarían mis pies si la recorriera. No muy lejos de lo que la vista unía se hallaba Andrómeda, aunque en realidad un océano de tiempo la separaba de nuestra casa.
Las estrellas se reflejaban en tus pupilas. Lo sé porque te estaba mirando.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Escriban ustedes lo que les venga en gana

Yo cuando un libro no me gusta. Fuente.
Las modas y las críticas comparten ese carácter cíclico por el que pasan todos los artistas. Siempre habrá quien te diga qué debe gustarte según tus aspiraciones o qué ponerte según la impresión que quieras causar, y hablo tanto de jerseys como de ese libro que llevas en la mano en el metro. Sé que es fácil criticar. Yo también lo hago. De puertas para dentro rajo de los 'booms' literarios que alimentan al monstruo editorial a corto plazo y que acaban vaciando los bolsillos y las expectativas de los lectores. Yo también hablo sin piedad de la fama en detrimento de la calidad, yo también me meto con Grey y con los que aprecian a E. L. James. No puedo evitarlo. Sacan lo peor de mí. Les prendería fuego... pero en el fondo no serviría de nada.

El título de este post corresponde al editorial del quinto número de Pulpmagazine, una revista que durante varios años recuperó obras de la literatura de entre los años 20 y los 60 acompañándolas de colaboraciones amateurs, artículos, reseñas de series como Perdidos en el Espacio, novelas por entregas, crucigramas y una sección de respuestas al correo bastante divertida. La publicación estuvo a cargo de Mario Moreno Cortina y Román Goicoechea Luna. El fanzine, presentado en a4 y tapa blanda, costaba 600 pesetas hasta que la entrada del euro lo revalorizó a 3,60 euros.
Escriban ustedes lo que les venga en gana. No pongan límites a su imaginación. En serio, no le pongan límites: escriban, inventen, dejen volar la imaginación... pero no se constriñan a la ciencia ficción. La literatura que nos ocupa, el pulp, abarcaba la ciencia ficción, la fantasía heroica, espada y brujería, el terror, el misterio puro y duro... Todo. [...] Si les apetece que un detective con sombrero stetson y gabardina investiga a un vampiro que asola Nueva York, Badalona o la capital imperial del Ekumene, adelante, escríbanlo, nos encantará leerlo. ¿Que a alguien se le antoja mandar a "Gloria, la valiente prospectora" a Arcturus a que se encuentre con las ruinas de una antigua civilización? Pues métala en su nave Mari Celeste y hágala despegar del espaciopuerto más cercano. ¿O qué tal si metemos en un nuevo lío a nuestro amigo Doc? ¿O hacemos que se enfade nuestro bárbaro favorito, Skroto Encefaloplano, con los Oscuros Adoradores del dios Gan-Ga?
[...] Dejen que les pongan normas en la carretera, en el trabajo y en casa, den al César lo que es del César, pero no dejen que nadie les diga cómo deben escribir, qué tipo de literatura deben disfrutar, qué autores son de segunda o de primera fila. Ese criterio les pertenece solo a ustedes; es, quizá, la única libertad auténtica de la que disfrutarán en la vida. No permitan que se la arrebaten.
Soy consciente de que leer no es una labor evangelizadora. Es inútil decirle a alguien que lo que está leyendo es basura porque a nadie le gusta que devalúen sus gustos a la cara, y de hecho, con más fuerza se aferrará a ellos. Diría que lo mejor es recomendar novelas acorde a la persona, si eso, y ya está. O buscar formas de popularizar a nuestros autores favoritos. O también podríamos asumir que el mundo está lleno de personas con gustos dispares que no tenemos por qué entender. Preguntar: "¿por qué lees esta clase de libros?" encierra una respuesta que no nos va a satisfacer de ningún modo básicamente porque no es asunto nuestro. En el fondo no ganamos nada vetando a Corín Tellado, primero porque ¿quién soy yo para tomar esa decisión?, y segundo y más importante, porque estaríamos perdiendo un lector. Eso sí que no podemos permitírnoslo. Leer es importante. Como pasatiempo, como antesala a los sueños, como vocación o como profesión, o todas juntas. Hakuna matata: lee y deja leer.

Con la escritura ocurre tres cuartos de lo mismo. Un buen autor escribe sin pensar en si la historia se ciñe a un género. En su cabeza cada elemento tiene sentido, forma parte de un rompecabezas. Y lo demás está de más.