lunes, 2 de abril de 2012

Leer es universal

ILoveReadingAndWriting © tumblr
Durante todos estos años me he dado cuenta de que no hay un libro para cada lector, sino miles. Y os voy a explicar por qué.

Mi biblioteca es una especie de ecosistema donde coexisten razas de todo tipo -aunque, ejem, los libros de terror siempre tienden a asustar a los más pequeños, ¡y luego no veáis qué drama para encontrarlos!-. Los mayores cuidan de los pequeños, pero dan mucha más guerra los gorditos-¿qué pasa? Me gustan grandes-; los clásicos se mezclan con los hipsters que siempre van a su bola, okupando estantes que no les pertenecen. 

Los más pesados son los libros pendientes. Cada vez que me acerco a la estantería empiezan a saltar, a ver si por casualidad aterrizan en mis manos. Son muy listos, ¿sabéis? Porque saben que suelo caer en la tentación. Soy humana, ellos no. Todo ventajas.

Creo que les encanta hacerme rabiar. Por ejemplo, intento separar en diferentes estantes los libros que más me han gustado y los que no, pero alguno, muy pillín…, escala al estante de los buenos para rogarme una relectura.  Luego están los listos de turno, los que en la tienda te hacen creer que son hijos únicos, ¡y oh! ¡Sorpresa! Te han timado vilmente. ¿Pero qué demonios puedes hacer si no es completar la historia?

Leer es universal. Blancos y negros, sanos y enfermos. Unos más bonitos, otros más feos, pero lo que importa es el interior. En mi biblioteca, como en el mundo, debe haber de todo.

Lo que cuenta es que siempre están.