sábado, 1 de septiembre de 2012

Ensueño


En el patio de mi casa las flores duermen, y sus ronquidos son siseos traídos por el viento. Cuando el tiempo lo permite, pues Vitoria es una ciudad caprichosa, me siento a su lado y les leo lo que tenga entre manos: un libro, el periódico, las ofertas del supermercado. Ellas se arremolinan a mi alrededor y se dejan llevar por mi voz; yo, sin embargo, me dejo llevar por su respiración. Es melódica, placentera, y diría, si pudiera, que de colores pálidos.

Si no tengo nada para leer, les cuento una historia. Al fin y al cabo, un escritor siempre lleva sus letras encima.

3 comentarios:

  1. Me ha gustado este microrelato, me deja con ganas de saber más.

    Saludos :)

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  2. Tanto la imagen con el relato son preciosos. Me ha gustado especialmente la primera oración.

    Un beso

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¡Pasa, pasa! A este comentario invita la casa. ;)