Yo soy cola, tú pegamento.
Cualquiera puede aprender escritura creativa. Existen cursos gratuitos y careros en formato online y presencial de toooodo tipo de géneros e impartidos por una cartera de autores interesantÃsima. Quien tenga ganas de aprender siempre conseguirá uno con el que inspirarse. Personalmente, no hay curso creativo más útil que relacionarte con otros de tu especie aunque sea para ir al cine y retroalimentar la ilusión ajena con la propia.
Encontrar autores en tu zona puede ser difÃcil si vives en una ciudad con poca oferta cultural o no tienes internet (sin sarcasmo) o tienes el tiempo justo para desmayarte en la cama al final del dÃa. Casi todos tenemos un segundo primer trabajo que paga las facturas. Si sumamos hijos, responsabilidades adicionales y aficiones, las horas de escritura se convierten en segundos. ¡Como para apuntarse a cursos de escritura creativa! Es dramático, pero no mucho: las alternativas son interesantes. Por ejemplo, Brandon Sanderson graba sus clases de Escritura Creativa en la Universidad de Brigham Young y las sube a YouTube. Son breves, de quince minutos. En mi caso, ideales para escuchar mientras cocino. En ello estaba el otro dÃa cuando aprendà una nueva manera de catalogar los tipos de escritor: exploradores (también llamados jardineros) y planificadores (o arquitectos). El debate brújula VS. mapa 2.0.
